Ya hay 4 Fiat 500 rodando en las calles de Córdoba.

Sólo hay 90 unidades de esta edición limitada de Fiat 500 que llegaron al país, precisamente para celebrar los 90 años de la marca italiana en la Argentina. Y de esas unidades que pasaron y salieron de Ferreyra (tras una breve puesta a punto técnica), 4 quedaron rodando en la ciudad. Dicen por ahí que 2 se las quedó la propia familia Tagle (dueños del concesionario Fiat Motor) y las otras 2 fueron a parar a manos femeninas. Los Fiat 500 ya deberían estar rodando en las calles de Córdoba, así que si alguien los vio, que nos cuente en el “globito” que lleva a Registrá tu Comentario (y en la “lupita” que va a Ver Nota Completa, más fotos de los “cinquecento”).

Con la entrega de la unidad, los clientes de la “Edición 90 años” reciben una réplica de plata en miniatura del modelo, realizada por el maestro orfebre Juan Carlos Pallarols, que lleva grabada a mano el número del auto elegido por el dueño. El maestro orfebre Pallarols, es el máximo exponente de la orfebrería nacional, y autor de obras exclusivísimas como los bastones de mando que realizó para algunos Presidentes Argentinos (Alfonsín, Menem, De la Rúa, Cristina Kirchner). En el mundo es conocido como el “artesano de la realeza”, porque entre sus clientes se destacan miembros de las Monarquías Europeas, es amigo personal de los Reyes de España y de la Princesa Máxima Zorreguieta de Holanda.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.