La cosa es así, el pueblito calamuchitano de Los Reartes tiene como patrona a la Inmaculada Concepción de María y su fecha en el calendario festivo católico es el 8 de diciembre peroooo...
No había disponibilidad de un cura para esa fecha, el sacerdote venía en mayo cada año, en ese marco había novenario y luego la fiesta central, para aprovechar la presencia del representante de la iglesia se celebraban bautismos, comuniones, confirmaciones, casamientos, novena y como cierre misa y procesión, lo que habilitaba también la celebración con atractivos musicales y de más.
Este hecho referenció a Los Reartes como punto de encuentro de familiares y amigos que pasaban días en el lugar, lejos de ser denominado como turismo, pero en la práctica era algo así.
Llegó el primer grito de libertad con la Revolución de Mayo de 1810, y como en gran parte de lo que hoy conocemos como Argentina, en el inmenso territorio poco se sabía de ello. Pero el gobierno central y allegados comenzaron a instruir a la ciudadanía y una manera fue la de celebrar cada año los hechos ocurridos en el Cabildo porteño y sus alrededores.
Así se fue amalgamando la festividad católica, la cultura del lugar y los festejos patrios, por eso Los Reartes es mucho más que un festejo, es parte de la historia viva del lugar.
El pueblito que se encontraba a la vera del paso de tropas que permitía el intercambio de mulas y otros menesteres (y que comunicaba con Río Cuarto por el que hoy se conoce como Camino Provincial), perdió durante años el protagonismo al construirse el dique Los Molinos y la ruta 5, sin embargo es subjetivo si fue mejor así o no, lo cierto es que hoy hasta está postulado al The Best Tourism Village que organiza la ONU y que el próximo 29 de mayo se sabrá si entra entre los 8 pueblos que representarán a Argentina en la contienda mundial.
El 24 habrá destrezas y espectáculos artísticos. Y el 25 de Mayo, misa procesión, acto cívico, desfile, destrezas, gastronomía criolla de la buena y espectáculos.
El domingo, se destacan Campedrinos y el lunes Christian Herrera.