El Grupo Balanz anunció la adquisición de Grupo del Plata S.A., el Agente de Liquidación y Compensación (la figura que reemplazó a las viejas sociedades de bolsa) registrado ante la CNV bajo el número 202, con sede en Córdoba.
La operación tiene un condimento extra: el vendedor es Gustavo Defilippi, hijo homónimo del accionista mayoritario de Radiodifusora del Centro, la empresa controlante de Cadena 3.
Defilippi, empresario cordobés de origen financiero, construyó Grupo del Plata como una de las compañías de inversión más importantes de la provincia, con fuerte vinculación con empresas, productores agropecuarios y actores económicos del interior. Su matrícula —la 202, de las históricas— era de las "pesadas": ALyC propio, con capacidad de liquidar sus operaciones y las de sus clientes.
Para Balanz, la compra se enmarca en su plan de expansión federal: fortalecer presencia territorial en una de las regiones productivas más importantes del país y acercar soluciones de inversión, financiamiento y planificación financiera más allá de la General Paz.
"Estamos convencidos de que el desarrollo del mercado de capitales en Argentina requiere una presencia cada vez más cercana en todo el país. La adquisición de Grupo del Plata nos permite profundizar nuestra estrategia federal, ampliar nuestro alcance en el interior y seguir acompañando a personas y empresas con soluciones de inversión de excelencia", señaló Julio Merlini, presidente de Balanz Argentina.
Del otro lado del mostrador, Defilippi eligió el tono de la visión compartida: "La incorporación de Grupo del Plata a Balanz une a dos organizaciones que comparten una visión común: democratizar el acceso a las inversiones, promover la educación financiera y generar valor de largo plazo para los clientes de todo el país".
Más allá de los textuales, la lectura de fondo es la que anticipa la bajada: en un mercado de capitales chico para 300 jugadores, la consolidación no es una opción sino un destino. Los grandes compran arraigo y cartera; los medianos eligen entre vender bien o achicarse mal.
¿Por qué había tantas ALyCs? En una Argentina con una gran brecha de dólares (oficial, blue y CCL y MEP), el negocio de “arbitrar” (intermediar) esos valores permitía semejante cantidad de jugadores. Ahora se juega a otra cosa.
No todos son ALyC: el menú de figuras para intermediar
La Ley de Mercado de Capitales creó un escalafón de licencias con requisitos patrimoniales decrecientes. El ALyC Integral es la categoría más exigente: liquida operaciones propias, de clientes y de otros agentes (Balanz, por caso). Un escalón abajo está el ALyC Propio, que solo liquida sus operaciones y las de sus clientes, la categoría que tenía Grupo del Plata.
Después vienen las figuras más livianas: el Agente de Negociación (AN) opera pero terceriza la liquidación; el ACDI distribuye fondos comunes de inversión (la licencia preferida de las fintech); el Agente Asesor Global de Inversión (AAGI) asesora y gestiona carteras sin custodiar activos; y el Agente Productor (AP), el escalón más bajo, capta clientes para un ALyC a cambio de comisión, como un productor de seguros.
En la consolidación que viene, muchos de los 300 deberán bajar de categoría... o levantar la mano para que los compren.
Los mercados abren temprano. El café también debería estar listo. Encima con descuento.
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