Pero que nadie se alarme. La renovación es de imagen, no de esencia. Las mismas tortas, los mismos postres, el mismo equipo y la misma franquicia que la gente conoce y eligió durante décadas siguen exactamente igual. Lo único que cambia es el cartel.
¿Y qué significa Lo' Postigli? El nombre viene del italiano postigo: esa pequeña puerta integrada dentro de una puerta más grande, o la contraventana de madera que regula la luz y protege el hogar. En la arquitectura tradicional, el postigo era también la entrada secundaria de las ciudades amuralladas, una puerta más íntima, más cercana. Una metáfora que le sienta bien a una marca que durante 30 años fue, para muchos cordobeses, la puerta de entrada a los momentos dulces.
Las distintas franquicias de la marca lo expresan con claridad en sus redes: "Solo cambia el nombre… la pasión por lo dulce sigue intacta”. ¿Por qué? El cambio de nombre no sería solo una decisión de marketing. En el trasfondo habría un contexto legal que habría empujado a los dueños de la marca a tomar precauciones.
Un cambio de nombre que, en el fondo, es una declaración de continuidad. Lo' Postigli llega para seguir siendo lo que Andrea Franceschini fue siempre: un clásico cordobés que no necesita reinventarse, solo presentarse de otra forma.