“El escenario es muy complicado para afrontar esta situación; si el Gobierno quisiera equilibrar con una devaluación el impacto en el presupuesto sería muy fuerte. Hacer frente a los pagos con reservas dejaría al Central con un stock de reservas muy comprometido”, resumió el economista Víctor Peralta mirando al 2015 y a la próxima gestión que “tendrá que ver cómo hace para conseguir financiamiento”. En las actuales condiciones la manera de cumplir los compromisos es a través de financiamiento externo, ya que el Central ya alcanzó el límite de su capacidad en ese rol.
La proporción de la deuda externa respecto del PBI pasó del 74 al 46 por ciento entre 2005 y 2013 si se considera la deuda bruta del sector público, mientras que la externa pura cayó en ese período del 35 al 13 por ciento. En ese lapso el Producto creció por encima del desendeudamiento. “Los ratios son muy bajos, por lo que Argentina sería un país elegible para prestarle, pero el problema es el historial, lo que derivaría en tasas muy altas”, apuntó Peralta.
Si la comparación se hace con relación a las reservas, el peso de la deuda subió. La deuda en moneda extranjera en 2005 era 217% en 2005 y cae hasta el 2009, cuando empieza a crecer a una tasa que se va acelerando hasta alcanzar el 170% de las reservas del Central. Otro elemento es vincular intereses y servicios pagados como porcentaje de la recaudación: entre 2005 y 2008 hay una fase de baja y a partir del 2009 sube y el Tesoro se empieza a fondear con Anses. Como porcentaje de las exportaciones la tendencia es similar. “Más allá de que se pagó mucha deuda, los porcentajes no cambiaron. Había una película hasta 2009 y después hay otra”, graficó el economista.
A la hora de analizar los compromisos con privados de capital e intereses, para este año se requieren US$ 7 mil millones; US$ 10.500 millones en 2015; cae fuerte en 2016 a US$ 3.500 millones y vuelve a saltar a US$ 7.900 millones en 2017, después se estabiliza en torno a los US$ 2.200 millones. Entre 2015 y 2020 se concentran los vencimientos más fuertes.
Con los acuerdos cerrados por el Gobierno con Repsol, Ciadi y el Club de París el stock de deuda se incrementó en US$15.600 millones, pasando a US$ 216.600 millones.
“Al kirchnerismo no le queda otra que pedir prestado”
Para el CPCE el Gobierno de Cristina no le queda otra vía que una salida al mercado para cumplir con las deudas. ”Las complicaciones, por el peso de los vencimientos, se extienden hasta 2017”, señaló la entidad en su habitual desayuno de Análisis de Coyuntura Económica.