Camboriu Estudiantil: La productora creada por argentinos que revolucionó los viajes de egresados en Brasil

(Por Belén Sánchez) Con una trayectoria de 30 años, Camboriú Estudiantil construyó un ecosistema propio que integra entretenimiento, hotelería y logística para jóvenes de seis países. Con una propuesta de alto nivel la empresa logró crecer con fuerza.

Camboriú Estudiantil es una productora de eventos fundada y dirigida por Claudio González Kenner y Luciana Sena, argentinos radicados en Brasil; la compañía logró transformar a Balneario Camboriú en un destino competitivo dentro del turismo estudiantil latinoamericano, con un modelo de negocio basado en escala, control operativo y diversificación.

El origen del proyecto estuvo ligado a la organización de eventos nocturnos para turistas y grupos juveniles que llegaban a Brasil sin una propuesta estructurada. A diferencia de destinos tradicionales como Bariloche, Camboriú no contaba en los 90 con una oferta pensada específicamente para estudiantes. Detectar ese vacío fue clave para replicar formatos. 

Hoy, Camboriú Estudiantil opera como proveedor mayorista de más de 300 agencias de turismo estudiantil de Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Perú. Su foco está puesto en el diseño y la ejecución de los eventos, la hotelería, la gastronomía y la seguridad, permitiendo a las agencias comercializar un producto cerrado y previsible.

El volumen alcanzado da cuenta de la escala del negocio: solo en la última temporada, la empresa recibió a 25.000 estudiantes.

La operación se apoya en un esquema de eventos 100% privados, con control de capacidad, seguros obligatorios, ambulancias y personal médico en cada actividad. En una ciudad donde la fiscalización es estricta, ese cumplimiento normativo se convirtió en una barrera de entrada para competidores ocasionales.

Además del staff interno, conformada por 60 personas, el impacto laboral se multiplica a través de proveedores externos: seguridad, transporte, gastronomía, parques acuáticos y hotelería. En total, más de 400 puestos de trabajo indirectos se vinculan al funcionamiento de la empresa.

El crecimiento también vino acompañado de una integración vertical del negocio. A lo largo de los años, Camboriú Estudiantil desarrolló y registró marcas propias de fiestas, experiencias y campamentos, asegurando exclusividad y diferenciación. Eventos como la “Fiesta de la Espuma” o las jornadas en discotecas de nivel internacional como Green Valley se transformaron en activos comerciales clave para las agencias que venden el destino.

“En un contexto de fuerte competencia entre destinos, Camboriú mantiene una ventaja clara: costos controlados y previsibilidad. El valor final del viaje puede ser hasta un 40% menor que opciones tradicionales como Bariloche”, explica Claudio Gonzalez. 

Recientemente, la empresa incorporó paquetes de viaje para quinceañeras, que aún se encuentra en etapa de crecimiento, pero que se proyecta como una propuesta sostenida y altamente competitiva, al ofrecer una alternativa mucho más accesible frente a opciones tradicionales como Disney.

Camboriú Estudiantil se perfila como un ecosistema empresarial del turismo juvenil, capaz de adaptarse a nuevas generaciones, nuevos hábitos de consumo y nuevos mercados, que consolida a la marca como un actor relevante y en evolución dentro del sector turístico.