Hay marcas que crecen rápido y desaparecen. Y hay marcas que crecen despacio y duran. Mostachys es de las segundas. Mariela Trombotto fundó la hamburguesería en 1995 junto a quien hoy es su esposo, ambos estudiantes universitarios recién llegados del interior —ella de Hernando— que vieron una oportunidad en la movida gastronómica de Nueva Córdoba. Abrieron sobre Boulevard San Juan 6, en pleno año del Efecto Tequila, con un local pequeño que fueron agrandando a medida que la demanda lo pedía. "Alquilate el de al lado", contó Trombotto en República de Córdoba, el streaming de InfoNegocios. "Y después nos alquilamos el otro pedazo."
En 1998 sumaron el segundo local, en Boulevard Chacabuco 466, que hasta hoy sigue siendo uno de los puntos de referencia de la comida rápida en Nueva Córdoba. Y ahí, con esos dos locales, la marca se quedó durante años —no por falta de oportunidades sino por decisión propia. "Siempre hemos tenido un sesgo muy conservador. No nos arrepentimos. No es fácil una marca que perdure 31 años en el mercado gastronómico de Córdoba", explica Trombotto.
El nombre que no pudieron ser
Hay un detalle de origen que pocos conocen: Mostachys nació queriendo llamarse Mostaza. "Quisimos ser el gigante y no pudimos", recuerda Trombotto con humor. La marca ya estaba registrada —la cadena nacional que hoy tiene más de 200 locales en todo el país. La inexperiencia de aquellos años los obligó a buscar alternativas, y Mostachys fue la solución: un período de transición en el que la nueva marca fue "comiéndose" a la anterior hasta consolidarse. Hoy el estudio de marcas que los acompaña es Eguia y Asociados. La lección quedó grabada: "Emprendedores, no se enamoren de la marca antes de registrarla", sostuvo.
La Panche y el rebranding
En plena pandemia, en lugar de contraerse, Mostachys abrió una segunda marca: La Panche, sobre San Martín 10. Una propuesta más low cost, pensada para no expulsar al consumidor de la calle San Martín pero con foco en calidad, servicio y branding cuidado. Hoy el grupo opera tres locales: dos Mostachys y La Panche.
En julio de 2025 la marca hizo un rebranding completo —nuevo isologo, colores, estética y carta— y renovó también su receta. Gicor, proveedor cordobés B2B, desarrolló una receta de carne exclusiva para Mostachys. Las papas son Lamb Weston. Las bebidas, línea Coca-Cola y Budweiser. Todo estandarizado. El eslogan que define la nueva etapa es claro: "Un clásico pero renovado."
Las franquicias: 31 años de modelo probado
El salto que viene es el más grande en la historia de la marca. En septiembre de 2025, uno de los socios fundadores de 384 Impulsadores de Negocios —consultora especializada en franquicias gastronómicas— le planteó a Trombotto la pregunta que cambió el rumbo: ¿qué están haciendo con esta marca de 31 años? A partir de ahí arrancó el proceso de franquiciamiento, y apenas 20 días antes de la entrevista en República de Córdoba, Mostachys publicó oficialmente la venta de franquicias. Ya hay una en estado avanzado de negociación.
El modelo es claro en lo que no se negocia: maquinaria, imagen, materiales, producto, precio y manual de operaciones son innegociables. El franquiciado recibe soporte permanente con auditorías y el respaldo de tres décadas de know-how operativo. El plan de expansión es medido: dos franquicias antes del 31 de diciembre de 2026, dentro de Córdoba o en ciudades cercanas —Carlos Paz, Villa Allende, Villa María. Para 2027 la mirada se amplía hacia Río Cuarto y Río Tercero. Los primeros dos años, territorio cordobés. Después, el interior del país.
El contexto del sector acompaña: según InfoFranquicias, el sistema de franquicias en Argentina viene creciendo al 15% anual con proyecciones cercanas al 20% para 2026, y cada vez más inversores ven en el formato gastronómico una vía de ingreso a la economía real con menor nivel de riesgo.