De la vieja sociedad de bolsa al desarrollo tech propio: cómo opera S&C Inversiones, la ALyC que maneja US$ 1.100 millones (pelea el Top 5 pyme)

(Por Julieta Romanazzi) Tienen más de 11.000 cuentas activas, un 30% de clientes pyme y en agosto lograsron récord de facturación en el año. Aníbal Casas Arregui, titular de S&C Inversiones, explica la trastienda de una firma que aplica inteligencia artificial armada en casa, mantiene el comité de inversiones a tracción a sangre y mira de cerca el crédito para proveedores mineros y petroleros.

Aníbal Casas Arregui, titular de S&C Inversiones.
Aníbal Casas Arregui, titular de S&C Inversiones.

El mercado de capitales argentino cambió de piel varias veces desde la reforma de 2013 que unificó a las viejas sociedades de bolsa en las actuales ALyCs. En ese mapa, S&C Inversiones, con oficinas en la ciudad de Córdoba en Av. Hipólito Irigoyen 146 (Edificio Inteligente), se instaló como uno de los jugadores del interior con mayor volumen operativo y proyección nacional.

Para entender la escala del negocio hay que mirar los números finos que surgen de sus operaciones: hoy administran US$ 1.100 millones en activos y superan las 11.000 cuentas comitentes abiertas. De esa cartera, el 30% corresponde a empresas (alrededor de 3.500 pymes). La estructura directa de S&C Inversiones supera los 100 colaboradores, con un detalle central en la organización: el equipo de desarrollo tecnológico es el segundo más numeroso de la empresa, pegado al área comercial.

El mes de agosto les dejó la facturación récord en lo que va del año. En las posiciones de mercado, S&C Inversiones figura de forma constante en el Top 5 nacional de financiamiento Pyme dentro del Mercado Argentino de Valores (MAV) y en los últimos meses peleó el primer y segundo lugar del país en negociación de renta fija dentro del segmento A3. En contrapartida, la compra y venta de acciones representa apenas entre el 3% y el 4% de sus ingresos.

"Si decís bolsa, la mayoría de la gente todavía piensa en timba o en riesgo alto", grafica Aníbal Casas Arregui, al frente de S&C Inversiones. Y contrapone: "Guardar el dólar en un tarro no le va a asegurar la jubilación a nadie, al contrario, en el contexto actual es perder plata todos los días. Nuestro foco principal no es salir a inventar la pólvora, sino buscar rentabilidad moderada en dólares, con baja volatilidad y liquidez inmediata, priorizando no perder capital".

En lugar de comprar plataformas estandarizadas afuera o quedar atados a la clásica atención telefónica, montaron un laboratorio tech propio. Hoy operan con tres capas de inteligencia artificial desarrolladas in-house: un bot para trámites administrativos del cliente, un asistente interno que actúa como junior para los asesores procesando reportes de rentabilidad, y un modelo de machine learning que analiza comportamientos de cartera y sugiere recomendaciones.

Sin embargo, hay un límite operativo bien marcado. "Usamos la tecnología para ganar capilaridad y eficiencia, pero la IA no decide qué compra o qué vende un cliente. Esa estrategia semanal se define en nuestro comité de inversiones a tracción a sangre", aclara Casas Arregui. Toda la custodia de títulos permanece segregada a nombre de cada cliente en Caja de Valores, lo que elimina el riesgo institucional.

El corazón del negocio sigue conectado con la economía real. En lo que va del año, más de 500 pymes consiguieron financiamiento a través de la firma mediante el descuento de cheques de pago diferido, pagarés bursátiles y avales de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR). A la par, gestionan un Fondo Común de Inversión de casi $ 60.000 millones volcado a la compra de cheques y pagarés de empresas de Córdoba y la región central, lo que le permite a las pymes obtener caja sin consumir sus márgenes de crédito bancario.

Al analizar la coyuntura, Casas Arregui no esquiva las críticas al impacto regulatorio de la Resolución 166 de la Comisión Nacional de Valores (CNV), que limitó la operatoria directa con cheques en las ALyCs y obligó a pasar cobros y pagos por el sistema bancario: "Con esa medida volvimos para atrás y pasamos a ser rehenes de los bancos. En la práctica funcionó como un aumento de impuestos directo sobre el margen golpeado de las empresas".

Mirando hacia adelante, la oportunidad para la firma está en el desarrollo de los sectores minero y petrolero. "Hay proyectos aprobados por más de US$ 100.000 millones en el complejo minero y petrolero. Las grandes multinacionales traen sus fondos de afuera, pero el financiamiento fuerte lo va a necesitar el segundo y tercer anillo de proveedores pyme locales", finaliza Casas Arregui.

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