Martina Mina no planeó nada de esto. En plena pandemia, mientras cursaba Teatro en la Universidad Nacional, empezó a subir contenido a TikTok casi por inercia. Lo que vino después fue una cadena de decisiones que la fueron llevando, paso a paso, hasta donde está hoy: tener un estudio propio en la Mariano Fragueiro, en Alta Córdoba, frente a la plaza Rivadavia.
Pero el camino no fue en línea recta. Después del boom de “creadores pandémicos”, dejó la facultad y apostó todo a las redes. Vino un intensivo de marketing digital, un trabajo part time con una entrenadora, la estrategia detrás del libro de Dani De Lucía (uno de los bestsellers del año) y, finalmente, una agencia del Reino Unido la contrató como marketing manager para gestionar bodegas de alto perfil (incluyendo una de las tres mejores del mundo).
Trabajo remoto, equipo internacional, ocho horas por día. En el papel, todo bien. En la práctica, algo empezó a fallar. "Las reuniones eran muy pocas y virtuales. Empecé a sentir que me drenaba toda la energía y no me quedaba nada para mi marca personal", cuenta Marti.
De esa incomodidad nació Bycreatividades. Pero con una vuelta de tuerca importante: no es solo un espacio para alquilar con iluminación y micrófono. El diferencial es la dirección estratégica. Antes de pararse frente a la cámara, cada cliente tiene una reunión previa donde trabajan juntos los guiones, la personalidad de la marca y qué van a grabar. La idea es que en dos horas de grabación se produzca “contenido del bueno”.
La propuesta tiene dos paquetes: por un lado, "Con dirección" (desde $ 139.000) incluye la reunión previa y dos horas de grabación dirigida, y el cliente se lleva el material para editar. Por otro lado, "Contenido en mano" (desde $ 257.000) suma la edición lista para publicar.
El estudio ya tiene sus primeras experiencias: una campaña para el Día del Cáncer de Ovario con testimonios en video y dos emprendimientos de diseño y ropa de bebé. Lo que sigue (y que Mina lo tiene como un objetivo a futuro), son talleres grupales presenciales en el propio espacio. Además, tiene en carpeta Sinvergüenza, su programa digital para emprendedores que quieren animarse a publicar sus primeros videos sin morir en el intento.
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