Hay 500 edificios en construcción que esperan por su ascensor (unos US$ 50 millones)

Los más de 500 edificios en construcción en la ciudad de Córdoba no sólo demandan insumos y equipamiento, sino también ascensores. Cada nuevo equipo cuesta desde US$ 25.000 (uno estándar) hasta US$ 70.000, dependiendo de la capacidad y la cantidad de paradas. Si estimamos que cada nuevo edificio requiere al menos 2 ascensores, un cálculo austero nos indica que estamos hablando de un negocio de unos US$ 50 millones en la ciudad de Córdoba. A esto hay que sumarle las obras públicas (hoy por hoy, muy dinámicas) y un incipiente mercado domiciliario. Aunque suene un tanto extravagante, cada vez son más las consultas que reciben las principales fábricas de ascensores de familias que quieren equipar su casa con un ascensor. Claro que no es para cualquiera, ya que a los costos antes mencionados hay que agregarle un plus, ya que por lo general la demanda apunta a equipos hechos a medida.

Luego de un impasse, allá por el año 2008, el mercado de los ascensores comenzó a repuntar y hoy atraviesa por uno de sus mejores momentos. Al punto que los principales fabricantes que comercializan sus productos en Córdoba (Incast, Bogamac, Sigma y Servas, entre otras) no dan abasto y tienen listas de espera.
Por su parte, la cantidad de nuevos edificios en la ciudad de Córdoba también genera una alta demanda de servicio de mantenimiento. 

Establecen el nuevo cuadro tarifario de luz y gas para 2026

El Gobierno nacional oficializó los nuevos cuadros tarifarios para los servicios de electricidad y gas natural, que comenzarán a regir a partir del 1° de enero de 2026 en todo el país. La medida se enmarca en los nuevos lineamientos de actualización definidos para el sector energético y fue publicada este martes en el Boletín Oficial.

Caprimsa cerró un 2025 de consolidación, diálogo y liderazgo en la cadena de valor minera

La Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan cerró un 2025 decisivo, no solo por su fortalecimiento institucional y su creciente protagonismo dentro de la cadena de valor minera, sino también por haber reafirmado un estilo de liderazgo basado en la coherencia, la construcción de consensos y el valor estratégico de la palabra honesta como principal activo del sector.