El proyecto, fundado por Agustina Medeot, nació tras meses de investigación de mercado, filtrado de proveedores y un asesoramiento clave con una especialista en psicopedagogía. La idea central de la marca no es simplemente comercializar juguetes, sino curar un catálogo donde cada objeto responda a un estímulo específico del desarrollo infantil, como la motricidad fina, la creatividad, la concentración y la resolución de problemas.
El debut operativo mostró una respuesta inmediata del público: su primer producto vendido fue un tablero didáctico multifuncional con destino a Buenos Aires, mientras que el ítem más demandado de estos primeros días (un rompecabezas de mosaicos para copiar patrones) agotó su stock inicial incluso antes de ser publicado en las redes sociales. A la demanda de las familias se sumó también un segmento clave: psicopedagogos y terapistas ocupacionales que comenzaron a adquirir el material para sus consultorios.
Actualmente, el catálogo de Ludina reúne más de 30 propuestas orientadas principalmente a la franja de 2 a 4 años, con un rango de precios que va de $ 6.000 hasta $ 60.000 aproximadamente. Sin embargo, la hoja de ruta de la marca contempla expandir la oferta para cubrir desde la etapa de bebés hasta los 10 años.
Por el momento, la operación es gestionada de manera directa por su creadora, quien abarca desde la selección de proveedores y la logística hasta la atención personalizada por canales digitales. El principal volumen de ventas se concentra hoy en Córdoba capital e interior a través de Instagram (@ludina.didacticos) y WhatsApp (3516094700).
El próximo hito de la marca está previsto para los próximos días con el lanzamiento de su tienda online propia, y con este nuevo canal, Ludina buscará sistematizar el proceso de compra, y escalar los envíos a todo el país.