La venta de insumos para la construcción vuelve a números positivos: Construya cree que 2026 “puede ser mejor”

Las empresas líderes en insumos para la construcción revelan que el Índice Construya de diciembre mostró una recuperación de 3,26% y cerró 2025 un 5,8% arriba de 2024.

No obstante, el año fue muy irregular y desde Construya dicen que “el año que se inicia puede ser mejor que el complejo 2025, en la medida que el horizonte de planeamiento siga despejándose y se observe una importante caída de la tasa de interés y un resurgimiento de la oferta de crédito para capital de trabajo y para inversión. Asimismo, el dinamismo del mercado inmobiliario también será importante para poner en marcha nuevos proyectos de construcción”.

El índice mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los siguientes productos para la construcción que fabrican las empresas líderes que conforman el Grupo Construya: ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, calderas y sistemas hogareños y centrales de calefacción, grifería y sistemas para conducción de agua y gas, pisos, revestimientos cerámicos y materiales eléctricos y electrónicos.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.