Melocotón nació hace 44 años en Rosario, cuando los hermanos Andrea Garrone y Federico Garrone fundaron la marca con 18 y 22 años, respectivamente. Hoy la empresa está a cargo de Federico Garrone (hijo), quien representa la segunda generación al frente de la compañía, donde trabaja desde hace ocho años y hoy ocupa el cargo de CEO.
La marca tiene su casa matriz en Rosario y una oficina en Buenos Aires, con local propio y oficinas de venta mayorista. En total suma 12 locales entre propios (7) y franquicias (5), además de presencia mayorista en boutiques multimarca de todo el país y una tienda online propia con envíos a todo el país. "Nacimos en Rosario, pero somos una marca muy federal: nos interesan mucho los pueblos chicos, estar en cada rincón del país", dice Garrone.
El giro productivo tras el cambio de gobierno
Fundada en 1982, Melocotón atravesó ya varios cambios de contexto económico, y con el tiempo fue desarrollando una capacidad de adaptación que, para Garrone, es una habilidad que toda empresa debería tener para sobrevivir.
Hasta el cambio de gobierno, Melocotón producía el 100% de su indumentaria en la Argentina. La apertura importadora provocó el ingreso de marcas internacionales en condiciones desiguales de competencia, con precios más baratos, y frente a eso Melocotón decidió empezar a producir también afuera, para abaratar costos y ganar competitividad.
La empresa se profesionalizó durante seis meses para poder viajar y producir sus propios moldes, estampas y modelos en el exterior, sin resignar calidad. Hoy mantiene un esquema mixto: 60% de producción nacional (en Rosario y Buenos Aires, con maquinaria de última generación) y 40% en el exterior, con producto terminado en China y Paraguay, y telas importadas de Brasil que no se fabrican en el país, aunque estampadas, sublimadas o bordadas con diseños exclusivos de la marca.
Según Garrone, ese mix les permitió bajar costos fijos y sostener precios competitivos, sin perder la base de producción nacional que sostiene talleres y empleo. "No le tenemos miedo" a la competencia de marcas extranjeras, asegura, ante la mayor apertura del mercado a la importación.
De una clienta adolescente a una marca para varias generaciones
En sus inicios, cuando sus fundadores tenían 18 y 22 años, Melocotón apuntaba a un público de entre 18 y 25 años. Con el tiempo, esas clientas crecieron junto con la marca, y hoy la base ronda entre los 25 y los 40 años.
Melocotón mantiene una línea pensada para el público más joven y otra dedicada a la clienta que la acompaña desde hace cuatro décadas.
La colección primavera-verano actual, llamada "New Sensations", se organiza en líneas temáticas: Joy, de colores vibrantes; Serenity, con paletas pastel; y una línea de inspiración "crucero", con rojos y rayas. La marca también mantiene una fuerte impronta nocturna, con una identidad que Garrone describe como "sensual, libre y profesional".