Si no tenés auto, pero tenés ganas de tenerlo “para convertirlo en Uber”, tenés que calcular esto (cuánto cuesta alquilarlo)

(Por Rocío Vexenat) Quienes se manejan en Uber o Cabify, saben que los viajes a través de estas aplicaciones son más baratos (para los usuarios). En el último tiempo se convirtió en una de las salidas laborales de los argentinos. Pero, ¿qué ocurre si no tenés un vehículo? ¡Lo podés alquilar! ¿Cuánto cuesta y qué requisitos debes tener en cuenta?

Cuando hablamos de trabajar “como Uber” es muy distinto a cuando el vehículo no es propio. Desde InfoNegocios hicimos un relevamiento en distintas páginas web sobre cuánto cuesta alquilar distintos vehículos y qué requisitos pone cada dueño.

Como en todo, hay precios y precios, pero por ejemplo, un Chevrolet Corsa 2016 tiene un costo de $ 95.000 por semana, un Fiat Grand Siena 2016 tiene un costo de $ 140.000 y un Chevrolet Spin 2016 cuesta $ 150.000. Sin embargo, también hay precios que son por día, y muy poco accesibles: un Fiat Mobi tiene un costo de alquiler por día de $ 58.500, pero si lo alquilás a partir de 4 días, tiene un costo de $ 39.000 por día. Un Fiat Cronos tiene un costo de alquiler por día de $ 71.500 y a partir de los 4 días, sale $ 43.000.

Por un lado tenemos los precios, ahora, por otro lado, tenemos requisitos a cumplir: el pago semanal debe ser por adelantado que incluye 1600 kilómetros por semana más un depósito entre los $ 50.000 y $ 100.000 que serán devueltos al finalizar el contrato. 

¿Qué tiene que estar a cargo del chofer? Combustible, lavados, pinchaduras, reventones de cubiertas y roturas de todo tipo que no sean por desgaste. Todo eso, y además (obviamente) DNI y carnet de conducir.

"Hop On, Hop Off": La nueva era del dinero flexible en Argentina

(Por Maximiliano Babino, Gerente General de Western Union) La revolución del dinero ya está en marcha. En un mundo donde la tecnología está remodelando el comportamiento cotidiano, los consumidores argentinos están adoptando una nueva forma de administrar el dinero. Lo que solía ser un proceso lineal, una transferencia que comenzaba y terminaba en canales predecibles, se ha convertido en un viaje dinámico. Una experiencia omnicanal flexible y personalizada que desafía las normas tradicionales.