Cómo es ser emprendedor a los 50: la mirada de Gerardo Soto, creador de Fletalo

El creador del “Uber de los fletes” nos cuenta en profundidad cómo es ser un emprendedor a los 50 años, derribando el imaginario que muchas veces está puesto en un adolescente que empieza un proyecto en el garaje de su casa. En nota completa, preguntas y respuestas con Gerardo Soto, derribando los mitos del “ideal” de emprendedor.

-¿Se asocia al emprendedorismo con los jóvenes o ya no es tan así? (siempre está dando vueltas la idea de Zuckerberg a los 19)

-Pienso que ya no es así para muchas personas; obviamente que está en la mente de mucha gente el ejemplo de Zuckerberg, pero pocos saben que él nunca arrancó lo que hoy es Facebook a los 19 años como una empresa, sino que fue una idea de compartir fotos entre sus compañeros de Harvard, es decir, no arrancó con mente de emprendedor para crear una empresa sino que desarrolló un programa como hobby.

Creo que se valora, cada vez más, la experiencia que podemos tener los ejecutivos senior y, más todavía, en economías tan complicadas como en LatAm.

Hay vastos ejemplos de ejecutivos que emprendieron con edades no “tradicionales” como Ray Kroc de Mc Donald´s, que arrancó a los 52 años, o Reid Hoffman (fundador de Linkedin), que comenzó con su proyecto con más de 40 años.

Comparto un espacio de coworking (en Area3) donde recibo permanente consultas de emprendedores de 20 años, por temas de gestión, de negocios o muchos otros aspectos, por fuera de temas de IT, que no conocen; desde formar una empresa, temas impositivos (que afectan sobremanera cualquier modelo de negocios), leyes laborales –que influyen mucho sobre la contratación del personal para la formación del equipo de trabajo–. Todos puntos tan importantes, como el de tener una buena idea a desarrollar.  

-¿Qué ventajas tiene emprender con más experiencia?

-La ventaja más importante creo, es que uno da pasos mucho más firmes, es más eficiente en el grado de avance del proyecto. Arrancando por la selección de sus socios fundadores, un paso fundamental en el armado de un proyecto. La calidad en el proceso de selección de ese tema inicial de trabajo determina más del 80% del éxito del proyecto.

Por otro lado, generalmente como ejecutivos seniors, podemos disponer de fondos propios para comenzar el proyecto, además de contar con recursos propios para sustentar nuestros gastos personales, sin necesidad de exigirle al proyecto un retorno inmediato, que no puede dar, poniendo una presión extra sobre el funding.

-¿Cuáles son las dificultades que se hacen mayores con la edad?

-Las dificultades podrían ser la disponibilidad horaria, ya que a los 20 años, generalmente no se tienen obligaciones de tipo familiares, con lo cual se puede dedicar 24/7 al proyecto. Para los mayores, el tiempo se debe distribuir con las distintas obligaciones y compromisos. De todas formas, creo que en mi caso, la experiencia me permite manejar mi agenda y mis horarios con mayor eficiencia que cuando tenía 20 años. Considero que haber cumplido recientemente 50 años, es haber llegado a la mitad de mi vida.

Tengo una experiencia suficiente (aunque sigo aprendiendo todos los días), como para desarrollar un gran proyecto, acompañado por excelentes socios y un gran equipo de trabajo. A eso solo hay que sumarle mucho trabajo y un objetivo claro. Esa fórmula no puede fallar, el laburo siempre garpa. Y qué mejor forma que encarar un nuevo proyecto, una nueva ilusión, un sueño, que poder mejorarle la vida a miles de fleteros en LatAm, que siempre fueron una clase trabajadora relegada y poco reconocida -como lo fueron mi papá y mi abuelo-, ayudando a que tengan una forma de trabajo más eficiente a través de la tecnología.

De un local en Córdoba a una marca con sello propio: Panicafé cumple una década (ya tiene 6 franquicias en Córdoba y 3 en EE.UU.)

Diez años después de abrir su primer local, Panicafé se consolidó como una de las cadenas de cafeterías de origen cordobés con mayor crecimiento del último tiempo. La marca nació con una premisa: no ser solo una cafetería, sino construir una identidad propia alrededor de lo artesanal. Hoy la sostiene con seis franquicias en la ciudad y el Gran Córdoba, un Mercatino propio y, como dato curioso que pocos cordobeses conocen, tres locales en Texas, Estados Unidos.

Compran campo, lo lotean y te venden la ilusión de un country: el negocio de los barrios truchos en Córdoba

(Por Rocío Vexenat) Un solo medidor de EPEC para 100 casas. Vecinos que programan el lavarropas a la una de la madrugada porque de día no hay tensión. Una indemnización de casi mil millones de pesos (la más alta que dictó la Justicia cordobesa) por vender lotes en tierra que la Municipalidad nunca iba a habilitar. Todo esto pasó, y sigue pasando, a metros de la circunvalación.