Funiversity, la apuesta cordobesa con un norte claro: crear una generación de programadores (mas 20.000 alumnos educados y piden pista en LatAm)

(Por Gabriel Cáceres) Creada en 2014 como una pata de Inteligencia Educativa, el centro educativo comandado por Damián Villaronga y Leandro Vélez, pudo adaptarse a los cambios por la pandemia en pos de seguir introduciendo a jóvenes generaciones en el mundo de la programación. 

Leandro Vélez y Damián Villaronga.

Funiversity es un centro de formación tecnológica que nace para cortar de raíz un problema que afecta al mercado laboral tecnológico: la falta de talentos para la programación. De este modo, desde Funiversity se enfocan en una educación orientada a los más chicos en pos de crear toda una generación de programadores, ilustradores digitales, desarrolladores de videojuegos o expertos en robótica que suplan las diferentes oportunidades que se encuentran en un mercado laboral que tiene uno de los mejores rangos salariales en el mundo.

De Córdoba a todo el Cono Sur
Comenzaron en 2014, en pleno Bulevar San Juan de Córdoba, y para 2019 ya tenían una sede en el Cerro de las Rosas, franquicias en San Francisco, Tucumán y Rosario, que junto con Buenos Aires era la próxima escala, hasta que llegó la pandemia e hizo que Funiversity tenga que replantearse de pie a cabeza, pasando al modelo completamente virtual. Un mal trago para muchos, pero con una oportunidad a la vista: la rápida llegada a otros mercados.

Y todo fue “pum para arriba”
Así, en tan solo un año lograron duplicar la cantidad de colaboradores y alumnos, no solo de Argentina, sino de todas partes del mundo, llegando a 2022 con más de 20.000 alumnos que pasaron por sus pupitres y 60 colaboradores encargados de motivar y enseñar las bases de la programación a las jóvenes promesas del futuro.
En precios, desde Funiversity aseguran que van por debajo de la inflación en pos de garantizar un mejor acceso a los cursos, que tienen un precio promedio de $ 4.800 a $ 5.000.

Los niños son el futuro
“No somos un instituto que brinda cursos, nuestra pretensión es dar un aporte a la sociedad desde el potencial de quienes van a ser los protagonistas: los niños”, asegura Damian Villalonga, quien cuenta que para dejar este huella, desde Funiversity educan desde una concepción moderna, elaborada para las nuevas generaciones digitales que absorben más contenido en poco tiempo y a su vez le dan “una mano” a la industria, al educar a una generación de programadores que llenarán ese déficit de talento que hoy ronda en toda empresa del rubro.

Con este horizonte, desde Funiversity van por más y apuntan a ampliar la comunidad de aprendizaje en Latinoamérica, habiendo hecho escala en Uruguay y en tratativas de llegar a Paraguay, Perú, Colombia, Chile y México. “Vamos por todo”, dice con esperanzas Damian.

De un local en Córdoba a una marca con sello propio: Panicafé cumple una década (ya tiene 6 franquicias en Córdoba y 3 en EE.UU.)

Diez años después de abrir su primer local, Panicafé se consolidó como una de las cadenas de cafeterías de origen cordobés con mayor crecimiento del último tiempo. La marca nació con una premisa: no ser solo una cafetería, sino construir una identidad propia alrededor de lo artesanal. Hoy la sostiene con seis franquicias en la ciudad y el Gran Córdoba, un Mercatino propio y, como dato curioso que pocos cordobeses conocen, tres locales en Texas, Estados Unidos.

Compran campo, lo lotean y te venden la ilusión de un country: el negocio de los barrios truchos en Córdoba

(Por Rocío Vexenat) Un solo medidor de EPEC para 100 casas. Vecinos que programan el lavarropas a la una de la madrugada porque de día no hay tensión. Una indemnización de casi mil millones de pesos (la más alta que dictó la Justicia cordobesa) por vender lotes en tierra que la Municipalidad nunca iba a habilitar. Todo esto pasó, y sigue pasando, a metros de la circunvalación.