Ponta: el maridaje entre los famosos captcha y las grandes marcas (una nueva forma de hacer publicidad en tiempos modernos)

Con oficinas en Buenos Aires y Helsinki (Finlandia), Ponta quiere revolucionar la publicidad digital con un algoritmo que conecta marcas con clientes de una forma orgánica y creativa. Un mano a mano con Camilo Pirillo, su CEO y cofundador.

El captcha ha estado con nosotros desde hace años, siendo esa barrera autenticadora que separa al humano del robot y que con los años se ha ido sofisticando, pero no ha tenido una vuelta tuerca importante… hasta ahora.

Y es que de la mano de Ponta, este método de seguridad ha tenido una vuelta de tuerca más interesante y amena que en su estado habitual, uniendo marcas con usuarios y generando un win-win para aquellos sitios que deseen implementarlo, con la posibilidad de monetizar cada validación.

El producto estrella es una plataforma de publicidad digital basada en un sistema de verificación humana mediante captchas. Sin embargo, la propuesta de valor va mucho más allá, ya que permite a los sitios web monetizar interacciones de usuarios a través de encuestas y formularios.

“El captcha brandeado tiene mucho por crecer”, señaló Camilo. “Hoy en día hay 400 millones de sitios web que usan captchas. Nosotros no solo ofrecemos seguridad, sino también la posibilidad de monetizar ese espacio”.

Este enfoque innovador convierte una experiencia que solía ser frustrante para los usuarios en una oportunidad para interactuar de manera significativa con las marcas. En lugar de estar minutos seleccionando una escalera, semáforos o automóviles, los usuarios seleccionan imágenes relacionadas con productos de marcas reconocidas, creando una experiencia más fluida y atractiva.

“Es simple, la experiencia mejora, y el sitio genera ingresos”, explicó su CEO.

Un negocio para todos

El modelo de negocio de Ponta se basa en revenue share, donde los ingresos generados a partir de estas interacciones se comparten con los sitios web asociados. Desde Ponta cuentan con una cartera de clientes que buscan ser publicitados en la web, pero aquellos que se asocien a Ponta como “publishers” tienen la oportunidad de incluir sus propias marcas en la plataforma, pagándole a Ponta un porcentaje solo por el uso de la tecnología.

“Si el sitio vendió el espacio, se queda con la mayor parte; si lo vendemos nosotros, el sitio recibe aproximadamente un 40% del ingreso generado”, destaca Camilo.

Con una estructura de apenas 10 personas, Ponta ya está cerrando acuerdos con sitios web grandes y pequeños, buscando democratizar el acceso a formatos publicitarios innovadores. Camilo subrayó: 

“Aunque seas un medio chico, tenés un público que a alguien le interesa. Vamos a vender ese inventario de publicidad a las marcas que quieran llegar a tu tráfico”.

Con su enfoque centrado en la eficiencia y la creatividad, Ponta quiere ser ejemplo de vanguardia en cómo la publicidad digital interactúa con los usuarios, beneficiando a marcas, sitios web y consumidores por igual.

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