Por Coronavirus, la caída del PBI en Argentina sería del 6,7%, uno de los 3 más perjudicados del G20 (similar a Italia)

(Por Ignacio Najle/RdF) Casi todos los países del G20 entrarán en recesión este año, algo que no es novedad para nadie. Lo llamativo es que según The Economist, nuestro país será uno de los países más golpeados en su PBI, como se puede visualizar en la tabla.

A nivel global, el crecimiento del PBI se esperaba en 2,3%, frente a la nueva cifra que los expertos señalan luego de la pandemia: una caída del 2,2%, marcando la fuerte contracción en la economía que debemos esperar para este año. La combinación de bajos ingresos públicos y el incremento de los gastos mostrarán la magnitud de la deuda a afrontar por los gobiernos.
 


Las 19 economías evaluadas por The Economist:

A nivel regiones, la eurozona soportaría un decrecimiento de su PBI del orden del 5,9%, y Latinoamérica, liderada por la caída del PBI argentino, se verá especialmente en riesgo por los países del Cono Sur, que entran en su etapa invernal y proyectan una epidemia prolongada y difícil. El artículo del periódico londinense también señala el impacto que tendrá la reducción en el precio del petróleo en todas las economías mundiales, una pronunciada baja en las inversiones y el desempleo en subida pronunciada, con la consecuente caída en la demanda.


 

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.