La Josefina, una empresa familiar que se adaptó a la era digital y conquista a sus clientes por Instagram

(Por Catalina Luque) En un mundo donde las redes sociales son el canal principal de consumo, La Josefina, un negocio familiar con 18 años de trayectoria, demuestra que adaptarse al cambio no solo es posible, sino que puede convertirse en una ventaja competitiva.

Con más de 11.600 seguidores, la presencia digital de La Josefina refleja su compromiso por mantenerse conectada con la comunidad digital. El catálogo del negocio es amplio y variado, incluye productos como mates, yerberas, cuchillos, bolsos, carteras de cuero, ropa, accesorios, y trabaja con marcas reconocidas como La Dolfina, Chimmy Churry, Lázaro Cuero y Cruz de la Rosa.

La adaptación a la comunicación digital no fue abrupta. Comenzó con la creación de los perfiles en Facebook e Instagram. Hoy, la gestión de las redes está a cargo de una de las dueñas, Marina y su hija Julia, quienes organizan el contenido según el tipo de producto. Si el enfoque del día son los mates, todas las publicaciones giran en torno a ellos; si es calzado, todas las piezas del día se concentran en ese rubro.

“Tratamos de unificar criterios dentro de la familia. Escuchamos las voces más jóvenes, que están al tanto de las tendencias, pero sin perder nuestras raíces tradicionales”, explican desde La Josefina.

Una de las claves del éxito en redes sociales son las ofertas, además de aprovechar productos que están de moda para captar la atención del público. Esta estrategia ha generado un gran número de seguidores y visualizaciones diarias, consolidando la presencia digital del negocio en la comunidad online.

El contacto con los clientes también se transformó, hoy las consultas sobre precios, modelos y colores se realizan casi exclusivamente a través de redes sociales. Esto evidencia que los negocios que no se adaptan a estas plataformas quedan en desventaja frente a quienes aprovechan las herramientas digitales.

Al inicio, la mayor dificultad fue la falta de experiencia digital. Con publicaciones caseras y sin herramientas profesionales, tuvieron que aprender sobre la marcha. Hoy, aunque la experiencia es positiva, identifican la necesidad de profesionalizar la comunicación digital, apoyándose en empresas especializadas que les aporten herramientas, alcance y asesoramiento para seguir creciendo.

“Queremos mejorar nuestro enfoque digital, alcanzar más clientes con quienes se dedican profesionalmente a la publicidad”, explican.

El negocio familiar busca consolidar su presencia online sin perder la esencia que lo caracteriza. Con estrategias basadas en la tendencia, las ofertas y la diversidad de productos, La Josefina apuesta a mantenerse relevante en un mercado cada vez más competitivo y conectado.

La historia de La Josefina es un ejemplo de cómo tradición y digitalización pueden coexistir, y cómo la adaptación digital se convierte en un aliado estratégico para acercarse al cliente y crecer en un entorno altamente competitivo sin perder la tradición. 

Producto del Año (POY) desembarca en Argentina: el sello global que convierte la opinión de los consumidores en una ventaja comercial

(Por Juliana Pino) El reconocimiento internacional que nació en Francia hace casi 40 años llega por primera vez a la Argentina y Uruguay. El modelo busca validar la innovación con estudios independientes realizados a consumidores reales y otorgar a las marcas ganadoras el derecho a utilizar el sello “Elegido Producto del Año por consumidores argentinos”. 

Con $ 25.000 ya comprás como mayorista: así es Bella Paloma, el bazar porteño que pisa fuerte en Córdoba (vasos desde $ 2.590 y baterías $ 89.990)

(Por Rocío Vexenat) Con dos locales en la ciudad (uno en Ituzaingó 238, cerca del microcentro, y otro mucho más grande sobre Colectora Sur Este 1790, a la altura de circunvalación y Av. Ohiggins), Bella Paloma se instaló como uno de los mayoristas de bazar y regalería más grandes del país. La cadena, una pyme familiar argentina con más de 40 años en el rubro, tiene sucursales en Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario, Mendoza y hasta Uruguay, y en Córdoba el local de circunvalación funciona hace unos cinco años.