La ropa usada ya tiene lugar en el shopping: el mercado second hand moverá US$ 393.000 millones en 2030 (y Córdoba se anticipó con Hermosa Beach)

(Por Rocío Vexenat) El 19 de septiembre, Galpón de Ropa abrió un local de 112 m2 en el nivel 2 del DOT Baires Shopping, a metros de Zara, Nike, Levi's y Mango. Para Daniel Coli (CCLA), no es un dato menor: "No estamos ante un local que vende ropa usada. Estamos ante la aparición de una nueva categoría de retail". 

Galpón de Ropa nació en 2012 y su propuesta va más allá de la percha: vende indumentaria, calzado y accesorios usados seleccionados, recibe prendas de los consumidores para recomercializarlas y gestiona donaciones de ropa en desuso. En criollo, arma el circuito completo de moda circular, pero ahora dentro de uno de los centros comerciales más importantes de Buenos Aires.

Y ojo con el cambio de vocabulario, que no es cosmético. El negocio internacional dejó de hablar de used clothing para hablar de pre-owned, resale, recommerce, vintage y circular fashion. Detrás del nuevo lenguaje hay un nuevo consumidor, que ya no compra usado solo por precio.

Según el análisis de Coli, hoy conviven tres motivaciones: el precio, donde el consumidor que busca ahorrar sigue estando, pero ya no es el único, la sustentabilidad, que es un segmento creciente compra second hand como acto consciente, más allá de lo que cueste la prenda, y la curaduría, donde están los que buscan marcas, prendas o modelos discontinuados que no encuentran en el circuito tradicional.

Los números (que no son chicos)

De acuerdo con el Resale Report 2026 de ThredUp y GlobalData, el mercado mundial de indumentaria de segunda mano alcanzaría unos US$ 393.000 millones en 2030, creciendo casi el doble de rápido que el mercado general de indumentaria. ¿Quién empuja? Gen Z y Millennials, que explicarían más del 70% de ese crecimiento hasta el final de la década.

La llegada del second hand a los shoppings no arrancó en Buenos Aires. Algunos ejemplos: en Suecia, Cirkus Second Hand opera dentro del Westfield Mall of Scandinavia, el principal mall de Estocolmo, clasificado oficialmente en la categoría Fashion. Hace poco lo mudaron a un local más prominente, al lado de la LEGO Store.

En Alemania, Franky Brown Vintage Apparel vende prendas seleccionadas de Ralph Lauren, Carhartt, Patagonia y The North Face en el Westfield Centro de Oberhausen, y en 2026 renovó su contrato.

En Malasia, la cadena japonesa 2nd STREET (más de 1.000 tiendas en el mundo) ocupa cinco unidades consecutivas en el AEON Taman Equine Shopping Centre.

Y en Estados Unidos lo probaron hace siete años: en 2019, Macy's sumó espacios de ThredUp en 40 tiendas y JCPenney en 30, con sectores de entre 500 y 1.000 pies cuadrados que renovaban su oferta cada semana. Este año, Westfield fue por más con sus Reloved Market, mercados de segunda mano en Francia, Austria, Alemania y EE.UU. que mezclan vintage, upcycling, influencers y entretenimiento.

¿Y qué gana el shopping? Visitas (no solo ventas)

Acá está la clave del negocio. Un local tradicional genera un motivo de visita cuando el cliente ya quiere comprar. Un espacio second hand genera tres: cuando llevás ropa para vender o donar, cuando volvés a cobrar o chequear tu crédito, y cuando vas a comprar.

En el medio, más tiempo de permanencia (el famoso dwell time) y un perfil de visitante que antes no pisaba tanto el mall: joven, orientado al valor, consciente y muy digital. Justo el público que las marcas premium quieren y no siempre consiguen. Como resume el informe, el second hand no le saca tráfico al retail tradicional, le suma el que el retail tradicional no sabía cómo generar.

Córdoba ya había dado el primer paso

Mientras la noticia viene desde Buenos Aires, en Córdoba el tema ya tenía antecedente. En febrero de 2024, Hermosa Beach, la marca creada en 2019 por Lucía "Luchy" Colman y su mamá Gabriela Fracchia, desembarcó en el Córdoba Shopping.

Con un matiz importante: no abrieron una tienda de ropa usada, sino un punto de recepción para que la gente lleve sus prendas. ¿El gancho? A cambio, te daban un monto en ¡appa! GIFT, el medio de pago digital de los shoppings, para gastar en los locales adheridos. Es decir, exactamente la lógica que describe Coli: alguien que llega al shopping a dejar ropa y se va comprando en otro local.

La venta, en tanto, se concentraba en su local de la Recta Martinoli, donde en aquel momento había más de 1.500 prendas de marca (Zara, H&M, Jazmín Chebar, María Cher, entre otras), con precios hasta un 70% más bajos en algunos casos. Por cada prenda vendida, la proveedora se llevaba el 50%, y lo que no estaba en condiciones de venta se donaba a merenderos de la ciudad. Por entonces, la marca sumaba más de 2.500 proveedoras y evaluaba abrir en zona sur y animarse a las franquicias.

¿Experimento o tendencia?

Coli plantea tres lecturas posibles: un caso aislado, el inicio de una tendencia local o la confirmación de que Argentina se suma a una corriente global. Su apuesta va por las dos últimas. Lo que parece una rareza hoy, dice, puede ser la vanguardia de lo que viene.

Un par de cosas para chequear antes de publicar: la data de Hermosa Beach es de tu nota de 2024, así que convendría confirmar si el punto en Córdoba Shopping sigue funcionando, si mantienen el sistema con ¡appa! GIFT y si avanzaron con zona sur o franquicias (si no podés confirmar, lo dejaría en pasado como está). También vale verificar qué significa exactamente la sigla CCLA para desarrollarla la primera vez. Si querés, te propongo un par de titulares alternativos o lo paso a un doc.

 

Tu opinión enriquece este artículo:

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.