La Honda CB300F Twister de producción nacional, tiene este precio para agosto

La recientemente lanzada Honda CB300F Twister tiene nuevo precio para el octavo mes del año.

Honda CB300F Twister, el nuevo modelo de producción nacional lanzado a mediados de junio, renovó su precio para el mes de agosto.

Desde que fue presentada, esta Honda ha ido llamando la atención de los compradores. Durante Julio, según el informe de ACARA Motos, la Honda CB300F Twister estuvo dentro de las 20 motos más vendidas del país tras registrar 400 unidades.

Los detalles de la Honda CB300F Twister:
Esta moto se presenta con importante motor, inyección, ABS, control de tracción y otros atributos que la destacan, se posiciona como un vehículo de avanzada en el segmento Sport.

El diseño de la Honda CB300F Twister deja ver líneas deportivas, sin perder la estética y el espíritu del modelo antecesor, la CB250 Twister. Los carenados frontales en su interior tienen canales de conducción que mejoran el flujo de aire en movimiento, volviéndola más aerodinámica y mejorando la sensación de manejo del usuario.

Durante agosto, la Honda CB300F tiene un precio sugerido por Honda Argentina de ARS $2.170.300. 

Más en Cuyomotor

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.