Volkswagen comienza a ofrecer el Virtus por plan de ahorro

(Por Mauro Osorio) Ya se puede adquirir el nuevo sedán Virtus por plan de ahorro. Volkswagen acaba de incluirlo en el canal Autoahorro con la versión más básica, Trendline 1.6 MSI de 110 CV y caja manual de quinta.

Lanzado oficialmente hace poco más de un mes, el nuevo sedán Virtus acaba de ser incluido en el canal plan de ahorro, una modalidad de compra de autos que solo se usa en Argentina. Desde ahora el Virtus 1.6 MSI Trendline estará disponible en Autoahorro Volkswagen.

Los planes de ahorro son un sistema en el que el cliente compra “partes de un auto” en 84 cuotas. No es una financiación en un sentido estricto, sino que cada uno de los miembros que conforman un grupo hace un aporte para que dos autos sean adjudicados por mes. Como las cuotas son fracciones del precio del auto, el valor se actualiza de acuerdo al valor del 0km.

En el caso del Virtus, Volkswagen anuncia condiciones especiales. El Virtus sale “con los beneficios del Plan Año Seguro, que se destaca por ofrecer las 12 primeras cuotas fijas (de la 2 a la 13 inclusive) y el ‘Respaldo Autoahorro Volkswagen’, un seguro de cancelación de cuotas que durante 24 meses protege a los clientes ante una interrupción imprevista en sus ingresos“, según informa en el comunicado.

Más detalles en Cars Drive.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.