Consolidado en la noche cordobesa, Mumm va por el día (cómo una buena gestión derrotó a Chandon)

Cruz, Gala, Cayo Makenssy, María María, Estación Güemes, son sólo algunos de los boliches cordobeses que eligieron al champagne de Pernod Ricard -por caso, Cruz, tuvo sólo un año a Chandon y luego empezó a comercializar Mumm- y la posicionaron en Córdoba con el 70% del mercado nocturno. “Córdoba crece más que a nivel nacional; es una plaza donde el consumo de energizantes apoya a los espumantes y al vodka; los jóvenes tienden al consumo de champagne y tragos, lo que nos coloca en segundo puesto a nivel país”, cuenta Damián Sosa, ejecutivo de Pernod Ricard en Córdoba.
La marca comercializa mensualmente en nuestra plaza entre 2.000 y 2.500 cajas (unas 15.000 botellas) de Mumm, sólo en el canal “noche”, que incluye boliches y restaurantes como JB Good, Sushi Club, Itamae, San Honorato y Alcorta, entre otros.
¿Cómo están en góndola? “Tenemos un market share alto (los precios rondan los $ 51 y $ 57 la botella) pero nos cuesta un poquito más que en el segmento juvenil. Año contra año, crecimos un 30% en consumo, pero el cliente que va de los  45 a 50 años, nos cuesta”, se sincera.
Y consolidados en la noche cordobesa, Pernod se concentra ahora en acciones de día: en lo que queda del año y de cara al año que viene, la marca dirá presente en los torneos elitistas -aunque masivos-, más importantes del país, como el jockey y el gof.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.