El mercado imagina una cotización en torno al 75/80% del "Bocapro" de Schiaretti (¿y el de Llaryora?)

(Por Íñigo Biain) El bono de cancelación de proveedores (aún no tiene nombre, lo bautizamos "Bocapro") que anunció ayer el gobierno de la provincia podría cotizar a una paridad en torno al 75 a 80% de su valor técnico, en un ejercicio de imaginación de los agentes bursátiles que miran emisiones similares que oscilan entre el 92% (CABA) y el 38% (Salta).
 

"Si la provincia de Córdoba -que no es para nada la más complicada del país- ya emite estos títulos, ¡agarrate Catalina!", nos decía ayer un operador bursátil que entiende que no había necesidad de Schiaretti para colocar en el mercado los $ 9.000 millones que anunció ayer y que se terminará de instrumentar luego que la Legislatura lo convierta en ley, todo posiblemente antes que termine abril.

En esta mirada, la provincia está haciendo un “colchón” esperando que la recaudación caerá mucho en abril y mayo y que -quizás- la asistencia nacional no llegará en tiempo y forma.
 


Más lógica es la jugada "en espejo" de Martín Llaryora que también anunció un bono de cancelación de proveedores por otros $ 2.000 millones, también a 36 meses de "duration", con Badlar pero -en el caso de la ciudad- con 18 meses de gracia (la provincia estableció "solo" 12 meses sin pagos).

En ambos casos será un título registral (físico) que se podrá transferir entre empresas y podrá ser usado para pagar impuestos y tasas vencidas: hasta el 29 de febrero de 2020 en el caso de la provincia y hasta el 31 de diciembre de 2018 en el caso de la ciudad. 

Para quienes deban hacerlo "cash", el título cotizará en el mercado y ahí surge el gran interrogante: ¿a qué valor? Según nos explica Agustín Arregui, jefe de estrategias de Dracma, títulos similares emitidos por la Ciudad de Buenos Aires (también con Badlar) pueden llegar al 92% de su valor, mientras que otro emitido por Salta cae hasta el 38%. En el medio están los bonos de Provincia de Buenos Aires (63%), Río Negro (83%) y Mendoza (87%).

Los bonos de la provincia y la ciudad de Córdoba, sumados, alcanzan los $ 11.000 millones, unos US$ 138 millones, un volumen importante pero que no "desestabiliza" un mercado "normal" (vale aclarar que desde la pandemia de COVID-19, no hay muchos mercados que sean "normales").
 


Qué dicen los proveedores
"Bienvenido sea", dice un proveedor de obra pública que tiene sus trabajos parados desde antes del coronavirus porque el Estado provincial no estaba haciendo pagos.  "Si me preguntabas hace dos meses, capaz pataleaba más, pero ahora te repito: bienvenido sea", agrega.

Semejante volumen de pesos emitidos en títulos llegarán -más temprano que tarde- a todo el entramado empresarial de Córdoba, "calzado" en los más diversos pagos. La empresa de construcción le debe a un proveedor de áridos, este al proveedor de neumáticos que le debe a la empresa que le hizo la página web que le debe a un medio de difusión como InfoNegocios. Todos terminarán recibiendo la "propuesta" de aceptar bonos que verán si usan para pagar sus propias acreencias con provincia o municipio o si -a su vez- lo hacen "correr". La otra salida -como dijimos- es "reventarlo" en el mercado o -poco probable e interesante por ahora- "aguantarlo" hasta su vencimiento.
 

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