El “puente del amor” avanza a paso lento...

Parece que en tiempos de cólera (y cuentas fiscales flacas), ni el amor se salva. Y es así que la obra que en Río Cuarto todos conocen como el “puente del amor” avanza a paso mucho más lento de lo que debería. Oficialmente es “El nuevo puente atirantado sobre el Río IV”, pero en el Imperio del Sur algunos gustan de pensar que lo mandó a hacer De la Sota para cruzar hasta el country donde vive su pareja, Adriana Nazario (de ahí que lo llamen el "puente del amor").
La obra demandará una inversión de $ 30 millones y tendrá unos 300 metros de largo, 8 de ancho y será el primero de su tipología en la provincia.
“Para trabajar a un ritmo normal y terminar en unos 9 ó 10 meses, tendríamos que estar trabajando con unos 44 hombres y hoy tenemos 12 en obra, casi un 75% menos del ritmo habitual”, explica el ingeniero Alejandro Satuf, gerente técnico de Boetto y Buttigliengo, empresa que tiene a su cargo la obra.
“Para nosotros, esta es una de las 16 obras públicas que tenemos en marcha en el país y que como casi todo en este rubro ahora está un poco frenado. Tenemos 30 años en este mercado y esta historia te diría que ya la tenemos incorporada”, se resigna Mario Eugenio Buttigliengo, presidente de la desarrollista Boetto y Buttigliengo SA.

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