Es por ahí... Después de 3 años, Windy reactiva sus exportaciones (envió 16.000 kg. de dulce de leche kosher a EE.UU)

(Por AA) Ante la situación del mercado interno, una “salida” para las pymes es buscar clientes en el exterior. La empresa local había dejado de exportar por diferentes motivos (entre ellos, cuestiones financieras) hace tres años, pero ayer volvió al ruedo con la salida de 16.000 kilos de dulce de leche kosher a Nueva York.

Entre los objetivos de Windy para este año se encontraba la reactivación del mercado externo (que había dejado de lado por diferentes razones, entre ellas financieras).

A su vez cerraron otra operación con Israel y el próximo mes despachará 18.000 kilos hacia oriente (en envases de 375 gramos). Esta venta ronda los US$ 28.000.

Para retomar los mercados en el exterior, la empresa tuvo que recuperar la habilitaciones de SENASA y Estados Unidos.

“Ahora los mercados son más exigentes para el dulce de leche y los alimentos y nos obliga a normalizar todos los procesos e invertir en maquinaria”, señala Sergio Lopresti, director de Finanzas de Windy

Además, van a retomar el mercado chileno con la comercialización de dulce de leche repostero y están avanzando con Bolivia y en tratativas con Brasil.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.