Idea para los concejales: ya hay ciudades donde una petición en Change.org obliga a su abordaje legislativo (¿las imitamos y salvamos el Orfeo?)

(Por Soledad Huespe) Los opinadores de plataformas están a la orden del día. Alineados con ese modo cultural (en realidad, se alinearon mucho antes de que esto empezara a ser así), la plataforma Change.org propicia la participación ciudadana en línea para promover cambios sociales y políticos. Tanta visibilidad llegan a tener algunos reclamos que países como Reino Unido ya los consideran para el debate parlamentario. Mano a mano con Diana Durán, responsable de Change.org en Argentina.

 

Hace algunos días, desde InfoNegocios lanzamos una petición para que el Tati Bugliotti vuelva a abrir el Orfeo. (Todavía estás a tiempo de firmar). Y esa acción nos hizo pensar que para salir de la encerrona entre la voluntad popular y lo que un privado disponga, quizás debería tener respaldo “legal”. 

Diana Durán, responsable de Change.org en Argentina, nos explica que el primer paso para lograr que una petición tenga impacto es aumentar su visibilidad y conseguir más apoyo a través de firmas. “Esto se logra mediante la difusión en medios de comunicación locales, redes sociales e incluso la participación de influencers”, dice.

“Una vez que la petición gana tracción, es crucial identificar a las autoridades pertinentes que pueden hacer que el pedido se haga realidad. Esto implica actualizar la petición con la información relevante y gestionar reuniones con los tomadores de decisiones para presentarles las firmas recopiladas y solicitar su apoyo”, sigue analizando.

Según Durán, las peticiones con tan solo 2.000 firmas pueden tener impacto, “ya que las autoridades locales suelen responder a la presión de la opinión pública. Sin embargo, algunas peticiones logran reunir hasta 50.000 firmas o más, lo que demuestra el alcance y la influencia de la plataforma. Y ahí, es donde en algunas ciudades del mundo, los legisladores ponen manos a la obra: “En países como el Reino Unido, una petición con un millón de firmas está garantizada para ser revisada y discutida por los legisladores”, señala Durán.

Este enfoque democratizador de la participación ciudadana en la formulación de políticas podría ser una herramienta valiosa para los concejales de Córdoba.

De un local en Córdoba a una marca con sello propio: Panicafé cumple una década (ya tiene 6 franquicias en Córdoba y 3 en EE.UU.)

Diez años después de abrir su primer local, Panicafé se consolidó como una de las cadenas de cafeterías de origen cordobés con mayor crecimiento del último tiempo. La marca nació con una premisa: no ser solo una cafetería, sino construir una identidad propia alrededor de lo artesanal. Hoy la sostiene con seis franquicias en la ciudad y el Gran Córdoba, un Mercatino propio y, como dato curioso que pocos cordobeses conocen, tres locales en Texas, Estados Unidos.

Compran campo, lo lotean y te venden la ilusión de un country: el negocio de los barrios truchos en Córdoba

(Por Rocío Vexenat) Un solo medidor de EPEC para 100 casas. Vecinos que programan el lavarropas a la una de la madrugada porque de día no hay tensión. Una indemnización de casi mil millones de pesos (la más alta que dictó la Justicia cordobesa) por vender lotes en tierra que la Municipalidad nunca iba a habilitar. Todo esto pasó, y sigue pasando, a metros de la circunvalación.