¿Sabías que le estás poniendo a tu familia algo peor que el Glifosato? (cosas que “asustan” cuando se sataniza una categoría)

El dengue no nos da tregua. Eso es una realidad. Y es una batalla desigual: una de las pocas herramientas a nuestro alcance es colocarnos repelente. El Off, quizás la marca más popular, es uno de los más utilizados por su eficacia. Sin embargo, lo que muchos no saben es que según la clasificación toxicológica del Senasa, este producto es considerado más peligroso que el mismísimo Glifosato, el herbicida que fue objeto de amplio debate y preocupación por sus posibles efectos adversos en la salud y el medio ambiente. Veamos.

La clasificación toxicológica proporcionada por el Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) es una herramienta desarrollada para comprender los riesgos asociados con el uso de productos químicos. Estos se clasifican en cuatro categorías: desde la Clase 1, que agrupa a los productos "extremadamente peligrosos", hasta la Clase 4 que incluye a aquellos considerados "poco peligrosos". 

Sorprendentemente, el repelente Off se encuentra en la Clase 3, calificado como "ligeramente peligroso". En contraste, el glifosato pertenece a la Clase 4, lo que lo sitúa en un nivel de riesgo menor según esta clasificación.

No, señor (no significa que no deban usarse)

Esta clasificación no implica que los productos Clase 3 -como el repelente Off- no deban usarse; sin embargo, resalta la importancia de seguir las recomendaciones sanitarias y de seguridad al aplicar estos productos. Las precauciones pueden incluir evitar la inhalación directa, el contacto prolongado con la piel, y asegurarse de que los niños no tengan acceso a estos productos sin supervisión.

 Dicho todo esto, también es justo decir que es preferible aplicarse Off antes que tener dengue. Claro.

De un local en Córdoba a una marca con sello propio: Panicafé cumple una década (ya tiene 6 franquicias en Córdoba y 3 en EE.UU.)

Diez años después de abrir su primer local, Panicafé se consolidó como una de las cadenas de cafeterías de origen cordobés con mayor crecimiento del último tiempo. La marca nació con una premisa: no ser solo una cafetería, sino construir una identidad propia alrededor de lo artesanal. Hoy la sostiene con seis franquicias en la ciudad y el Gran Córdoba, un Mercatino propio y, como dato curioso que pocos cordobeses conocen, tres locales en Texas, Estados Unidos.

Compran campo, lo lotean y te venden la ilusión de un country: el negocio de los barrios truchos en Córdoba

(Por Rocío Vexenat) Un solo medidor de EPEC para 100 casas. Vecinos que programan el lavarropas a la una de la madrugada porque de día no hay tensión. Una indemnización de casi mil millones de pesos (la más alta que dictó la Justicia cordobesa) por vender lotes en tierra que la Municipalidad nunca iba a habilitar. Todo esto pasó, y sigue pasando, a metros de la circunvalación.