Pero la cosa no termina ahí: un auto chico cuesta unos $ 25.000 más caro en la modalidad plan de ahorro y hasta $ 40.000 para uno mediano, si se tienen en cuenta lo que finalmente paga un usuario “neto de bonificaciones” y otras "manganetas" con que las fábricas (menos Toyota) disfrazan este sobreprecio.
Así las cosas, el silogismo con que bromean algunos conocedores del mercado automotor es el siguiente:
- Comprar un auto en plan de ahorro es cosa de boludos
- Argentina es el país del mundo donde sucede esto
- Los cordobeses son los más compradores de planes de ahorro
- Los cordobeses son los más boludos del mundo
Más allá de la chanza, hay dos aspectos para mirar con un poco más de detalle en esta situación de mercado.
1) El éxito de los planes de ahorro responde a cierto "infantilismo" del consumidor argentino: "te doy la plata de la cuota cada mes, porque si no me la gasto y nunca llego al 0 Km"
2) Una situación de deslealtad comercial de las fábricas (son ellas las que manejan los precios), que venden el mismo producto a dos precios muy diferentes, disfrazando el encarecimiento de los planes de ahorro a través de "bonificaciones" en los precios de contado y otras alternativas similares.
Un ejemplo que tomó InfoNegocios fue el del un VW Up! 3 puertas. El mismo día que se entregó una unidad -el 10 de octubre pasado- el comprador se cruzó a un mostrador de venta y le preguntó si tenía el mismo modelo pero que quería hacer la compra directa. La respuesta fue simple, pero con una gran diferencia: “tenemos unidades, cuestan 197.000 pesos”, contestó el vendedor. El consumidor había pagado el mismo auto en la misma concesionaria -pero por plan de ahorro- $22.000 pesos más. Para un auto mediano la diferencia salta a $ 40.000 o más.
Pero ese no es el único “engaña-pichanga” disfrazado de “gastos administrativos, flete y patentamiento”, hay otro “gato escondido”. Al consumidor se le entrega un recibo por estos gastos extras, pero si el consumidor requiere una factura, la misma es por un monto menor. Para el ejemplo del VW Up!, el recibo se realizó por $ 26.900 pero la factura (cuya numeración termina en 752) es de $ 24.290.
De acuerdo a lo comprobado por InfoNegocios, la única terminal que maneja un precio único para sus vehículos (se compren al contado o con plan de ahorro) es Toyota.