No sólo se llevó el mate... también “matevangelizó” en el DF.

Bárbara Anderson: “No solo que importé la costumbre del mate a mi oficina en México sino que traje conmigo un defectito: odio cebar mate. Lo que hice fue `matevangelizar´: le enseñé a Xanic, Tania y Gisela (tres compañeras de la redacción) a tomar mate, las hice adictas y ahora son las que me ceban el mate. Somos las mayores consumidoras de Nobleza Gaucha de la zona”. 

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.