Pugliese-Siena es ahora Gráfica Integral (otro traspié en la industria gráfica)

Eran un clásico de la industria gráfica y una garantía de trabajos de calidad.  Pero la firma Pugliese-Siena ya no existe pese a que sus socios -los santafesiones Juan Carlos Pugliese y Ricardo Siena- fueron una dupla inseparable desde su llegada a Córdoba.
Luego de 30 años en la industria gráfica, la sociedad se disolvió acosada por problemas financieros. Los ex empleados de la firma tomaron la posta y decidieron formar una cooperativa que desde abril funciona bajo el nombre de Gráfica Integral, continuando con el mismo trabajo que desplegaba Pugliese-Siena.

Problemas financieros obligaron a Juan Carlos Pugliese y Ricardo Siena a disolver la sociedad fundada en 1981. Sus empleados –algunos con unos cuantos años de antigüedad- decidieron continuar con la empresa, para lo cual iniciaron los trámites para formar una cooperativa, cuyo presidente será Gabriel Oviedo. Funcionará en el mismo lugar que ocupaba la firma Pugliese-.Siena, con el mismo equipamiento que fue cedido a los empleados por los empresarios como parte de pago de las indemnizaciones.
Con clientes como la Agencia Córdoba Ambiente, la Agencia Córdoba Cultura, Astori Estructuras, Amerian Cadena de Hoteles, Complejo Dinosaurio, Electroingeniería, entre otros, Gráfica Integral se prepara para un año electoral en donde el trabajo aumenta considerablemente.  

El equipo de Grupo Calypso

La desarrollista acaba de sellar el inicio de una nueva etapa con la inauguración de sus flamantes oficinas sobre Sol de Mayo al 1.300, en el mismo lugar donde está emplazado Egeo, uno de sus proyectos emblema.

¿Dormir en una estación de servicio? La apuesta de Construcciones Flash: módulos de $ 12.000.000 y con recupero estimado en siete meses

(Por Juliana Pino) La empresa misionera Construcciones Flash desarrolló módulos de descanso que se reservan desde una app, se alquilan por hora y buscan convertir espacios ociosos de las estaciones de servicio en una nueva fuente de ingresos. Cada unidad cuesta $ 12 millones y el modelo ya apunta a expandirse a Córdoba, Buenos Aires y Neuquén.