Uy, ¡cómo estamos hoy! (y últimamente, digo)

Javier Rios: “Todo muy lindo lo de las banderitas pero una pregunta: ¿son de tela? ¿Son biodegradables? Porque sino, no me queda claro una cosa: ¿tengo que ir al súper con mi bolsa de tela y volverme con una banderita de nylon? Saquemos una cuentita de cuánto pueden contaminar 1.300.000 banderitas y dejemos de lado el chauvinismo. ¡Me opongo férreamente a las banderitas! Si queremos demostrar patriotismo, tomémonos el feriado del 25 de Mayo para pensar detenidamente, y locro mediante, a quién votamos el 28 de junio. Saludos". (NdelE: Sí, Javier, son de tela. Y tampoco serán 1,3 millones, eso fue un chascarrillo nuestro tomando el slogan “una bandera para cada cordobés”. Por cierto, estoy notando con cierta preocupación cómo cualquier noticia “positiva” tiene una respuesta “negativa” de los lectores. Todo nos parece mal. Para todo tenemos un “sí, pero...”. Aquello de que un argentino es quién le encuentra un problema a cada solución, parece que lo estamos verificando en la práctica, ¿no?).

Sobre las banderitas y sobre el “sí, pero...” aquí.

Perdu: de panadería de barrio a 17 sucursales en Córdoba (un modelo de franquicias donde "la calidad no se negocia")

(Por Julieta Romanazzi) La marca nacida en Duarte Quirós y Sol de Mayo, que hoy lideran los hermanos Meynet (segunda generación), está viviendo uno de sus mejores momentos. Hoy tiene 15 puntos de venta, produce con 12.000 kilos de harina al mes y planea mudar su fábrica para duplicar la capacidad. Sus fundadores revelan los números de su modelo "llave en mano", con productos donde la calidad no se negocia.