Napolitano de nacimiento y con experiencias en España y Sudamérica, Antonio Filosa tiene ahora que mirar el mundo entero desde su rol como CEO de Stellantis.
En el Investor Day realizado en Detroit, Michigan, Filosa presentó el plan estratégico FaSTLAne 2030, de donde rescatamos estos puntos:
1. Argentina está explícitamente en el radar estratégico.
El plan menciona a Argentina por su nombre junto con Brasil como mercados donde Stellantis tiene liderazgo y sobre los que apuesta para crecer en Sudamérica. No es un detalle menor en un comunicado global: confirma el peso de la filial argentina dentro de la estructura regional.
2. Sudamérica tiene metas ambiciosas: +10% de ingresos y margen del 8-10%.
El objetivo para la región es crecer un 10% en ingresos con un margen operativo ajustado (AOI) de entre 8% y 10%. Son cifras sólidas y relativamente optimistas para una región históricamente volátil como la latinoamericana.
3. La apuesta fuerte es la pickup.
El plan anuncia una "ofensiva de pickup" específica para Sudamérica. Para Argentina, donde Ram y Fiat Toro son referentes del segmento y el mercado de pickups es uno de los más dinámicos, esto se traduce en nuevos modelos y renovaciones concretas en el período 2026-2030.
4. Jeep, Fiat, Ram y Peugeot son las marcas prioritarias a nivel global y tres de ellas ya son fuertes en Argentina.
El plan concentra el 70% de la inversión en productos en esta cuatro marcas globales: Ram y Fiat producen en la planta de Ferreyra de Córdoba, Peugeot en El Palomar y solo Jeep fábrica de la región en Brasil. En el país Stellantis también opera Citroen y DS y -en breve- traerá también Leapmotor.
5. La alianza con Tata impacta directamente en Sudamérica.
Stellantis anunció una asociación con Tata (propietaria de Jaguar Land Rover) para reforzar su competitividad en Asia Pacífico, Medio Oriente, África y Sudamérica, con sinergias en fabricación, cadena de suministro y tecnología. Puede traducirse en nuevos productos o reducción de costos para la región.
6. Más de 60 lanzamientos globales hasta 2030, con mix de motorización diverso.
El plan prevé 29 eléctricos a batería, 15 PHEV/EREV, 24 híbridos y 39 ICE/mild hybrid. Para Argentina, donde la infraestructura eléctrica es aún incipiente, los modelos ICE e híbridos convencionales seguirán siendo los protagonistas del portafolio local en el corto y mediano plazo.
7. La decisión se descentraliza: más poder para las regiones.
Uno de los seis pilares del plan es fortalecer las regiones y los equipos locales. Esto implica que la operación en Argentina (integrada en Sudamérica) tendrá mayor autonomía para adaptar productos, estrategias comerciales y vínculos con concesionarios y sindicatos según las realidades del mercado local.
8. Se acortan los tiempos de desarrollo de vehículos: de 40 a 24 meses.
La meta de reducir el ciclo de desarrollo a la mitad es clave para Argentina, un mercado que demanda respuestas rápidas frente a la competencia creciente de marcas chinas. Menos tiempo entre concepto y producción significa más velocidad para competir.
9. El programa de reducción de costos (VCP) apunta a ahorrar 6.000 millones de euros anuales para 2028.
Este programa global de eficiencia impacta también en la región: mayor competitividad en costos puede permitir precios más sostenibles en un mercado como el argentino, donde el poder adquisitivo es sensible y la competencia de precios es determinante.
10. La IA y la tecnología STLA llegan en 2027, pero el mercado argentino las verá más tarde.
Las plataformas STLA Brain, SmartCockpit y AutoDrive se activarán en 2027 globalmente, con cobertura en el 35% del volumen mundial para 2030 y más del 70% para 2035. Argentina, como mercado emergente, probablemente acceda a estas tecnologías en los modelos de gama media-alta en la segunda mitad del período, siguiendo el patrón histórico de adopción regional.