Giro en la Siglo 21: Leonardo Medrano asume como 8° rector y separan las operaciones de la cúpula académica (de 13 a 5 reportes directos)

(Por Julieta Romanazzi) Tras el cierre del ciclo de Laura Rosso, la institución reestructuró su gobierno corporativo para acompañar la escala de sus 90.000 alumnos. El fundador Juan Carlos Rabbat confirmó el fin de los rectores "todo terreno" y ratificó la meta de ser "la Harvard de Latam".

La Universidad Siglo 21 formalizó el recambio de sus autoridades superiores con la asunción del Dr. Leonardo Medrano como el 8º rector de su historia. El traspaso, que marcó el cierre de los tres años de mandato de la Magíster Laura Rosso, sirvió también para presentar en sociedad una reestructuración de fondo en el gobierno corporativo de la institución.

Con una estructura que supera los 90.000 alumnos activos, 110.000 graduados y más de 320 Centros de Apoyo Universitario (CAU) en todo el país, la escala alcanzada por la universidad cordobesa impulsó una decisión clave: desenganchar la gestión ejecutiva-operativa de la conducción académica e institucional.

Chau al rector “todo terreno”: cómo es la nueva gobernanza

El encargado de anunciar el nuevo organigrama fue el fundador y presidente de la Fundación Universidad Siglo 21, Juan Carlos Rabbat. Sin rodeos, argumentó que el crecimiento exponencial de la red hizo insostenible el esquema tradicional de conducción.

"Con Laura termina, después de 30 años, el ciclo de los rectores 'todo terreno' que yo mismo encabecé en algún momento. Rectores que teníamos que hacer de todo", definió Rabbat durante el acto de asunción del nuevo rector.

Hasta este traspaso, del rectorado dependían 13 secretarías y áreas operativas directas. Con el nuevo modelo, la universidad derivó la gestión operativa y de administración a direcciones ejecutivas profesionales, aliviando la carga del máximo cargo académico.

"El nuevo rector va a tener solo cinco reportes directos. Las operaciones quedan a cargo de otras estructuras profesionales para que el rector pueda dedicarse 100% a la academia, a la representación y a la vida institucional, sin distraerse con la gestión cotidiana", detalló el fundador.

En ese mismo marco, Rabbat ratificó la ambición de largo plazo del grupo educativo: "Nos hemos propuesto ser la Harvard de Latinoamérica. No lo vamos a lograr el año que viene, pero hacia ahí vamos".

El balance de Laura Rosso (medicina, acreditaciones y 40.000 graduados)

La gestión saliente de Laura Rosso tuvo una fuerte carga simbólica: fue la primera graduada en la historia de la universidad (hace 25 años) en alcanzar el sillón rectoral.

Durante los 3 años que duró su mandato, la institución sumó 40.914 nuevos egresados, abrió la carrera de Medicina (cuya primera cohorte ingresó en 2026), ingresó al QS Latin America Ranking, obtuvo 5 estrellas QS Stars en Enseñanza y Empleabilidad, y se posicionó entre las cinco mejores organizaciones para trabajar en Argentina según Great Place to Work.

"Ser rectora es recibir por un tiempo la responsabilidad de custodiar una obra que comenzó mucho antes que nosotros y que continuará después. Es gobernar el presente sin perder de vista el futuro; administrar recursos, pero sobre todo administrar confianza", expresó Rosso durante su discurso de despedida.

En su balance, la rectora saliente remarcó el valor del despliegue tecnológico y la presencia territorial: "El talento está distribuido, las oportunidades todavía no. Federalizar la educación no consiste en llevar una marca al territorio, sino en llevar posibilidades. La tecnología tiene sentido cuando nos permite hacer más humana la escala".

Los cuatro ejes que liderará Medrano

El nuevo rector, Leonardo Medrano, asume el desafío de conducir la agenda académica en un contexto de transformación acelerada por la inteligencia artificial y los cambios en el mercado de trabajo.

"En tiempos de cambio acelerado, la tentación es transformarlo todo sin preguntarnos para qué. El escenario cambia más rápido que nunca, pero el propósito de la educación sigue intacto: transformar a las personas para que puedan imaginar un futuro distinto", planteó Medrano al tomar la palabra.

Para esta nueva etapa, el rector trazó cuatro ejes prioritarios:

  1. Acceso y expansión territorial: Profundizar la presencia federal combinando presencialidad y virtualidad a través de la red de CAUs, adaptando la oferta educativa a las necesidades productivas de cada región del país.

  2. Experiencia educativa y "Florecimiento Humano": Incorporar el bienestar y la formación del carácter a la excelencia académica. "Aristóteles sostenía que el fin último de la vida humana era florecer. El florecimiento no compite con la excelencia, es su condición. Rigor académico y bienestar deben ser parte de una misma experiencia", señaló.

  3. Relevancia y vinculación con el sector productivo: Convertir a la universidad en un hub de conexión entre empresas, Estado y sociedad civil, aplicando la premisa de Ortega y Gasset de que la universidad debe estar "sumergida en la sociedad".

  4. Comunidad de egresados: Potenciar la red de 110.000 graduados para generar mentorías, incubación de proyectos y vinculación directa con inversores e industrias.

"Hace 30 años alguien se animó a imaginar una universidad que todavía no existía. Hoy nos toca a nosotros imaginar la próxima", concluyó Medrano.