Se vienen los JJ.OO. en Río: 59% planea verlos en familia (90% en su casa)

Un estudio de P&G y el Instituto Ipsos descubrió detalles de la preparación de los latinoamericanos encuestados para ver las competencias que se llevarán a cabo este año en la ciudad de Río de Janeiro, en Brasil, desde el 5 de agosto.

Dejar la “comida lista” (36%) y la “casa limpia” (26%) fueron las principales actividades que los latinoamericanos de la encuesta dijeron realizar con anticipación para poder ver los Juegos Olímpicos tranquilamente.

Los padres y madres argentinos son los que más renuncian a sus propios intereses para que sus hijos practiquen algún deporte: un 70% confiesa haber realizado pequeños cambios en la rutina y un 16% entre los argentinos afirma haber dejado la carrera para dedicarse por completo al sueño de su hijo.

Un 41% de los latinoamericanos encuestados afirmaron que, al ver vencer a un atleta durante los juegos, piensan en lo orgullosa que debe sentirse la madre de ese deportista.

Más de la mitad de los entrevistados declara haber cambiado algún aspecto de su vida con el fin de apoyar el sueño de su hijo/a de convertirse en atleta.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

¿Y si el maíz prende en la Patagonia? Ensayan con rindes de hasta 10.000 kg/ha y abren el debate sobre su viabilidad productiva (clave: agua e infraestructura)

(Por Juliana Pino) La posibilidad de producir maíz en la Patagonia, una región históricamente fuera del mapa agrícola para este cultivo, empieza a dejar de ser una rareza técnica para convertirse en una pregunta concreta de negocio. Los primeros ensayos muestran que, con genética adecuada, el cultivo puede adaptarse. Pero… ¿alcanza con que “ande”?