La innovación fue presentada por Grupo Limpiolux, empresa argentina especializada en servicios de facility management con seis décadas de trayectoria, que incorporó al país los primeros robots de limpieza 100% autónomos desarrollados por la compañía tecnológica Rosiwit.
Según la empresa, se trata de los primeros equipos de este tipo en Argentina y Sudamérica, una solución pensada para responder a un mercado que exige cada vez más eficiencia operativa, reducción de costos y mayor seguridad en los espacios de trabajo.
“En 2024 muchos clientes empezaron a preguntarnos si existía una automatización para la limpieza. En el país, hasta ahora, las máquinas eran semiautónomas y requerían supervisión constante. Ahí comenzamos a investigar y encontramos a Rosiwit, que es líder mundial en robótica 100% autónoma”, explicó Sebastián Peluso, director de Grupo Limpiolux.
Robots que “aprenden” a limpiar
A diferencia de los equipos tradicionales, estas máquinas funcionan con sensores avanzados y sistemas de navegación inteligente que les permiten desplazarse de manera autónoma mientras realizan las tareas de limpieza.
Los robots generan mapas digitales del entorno mediante sensores en dos y tres dimensiones, cámaras bifocales y un sistema de navegación llamado SLAM en versión 3D. Gracias a esa tecnología pueden reconocer obstáculos, detectar personas en movimiento y modificar su recorrido en tiempo real.
Si alguien se cruza en su camino, el robot se detiene automáticamente y recalcula la ruta. “El sistema genera un mapeo optimizado del espacio, no solo a nivel del piso sino también en altura. Además, mediante machine learning aprende con el tiempo cuáles son las rutas más eficientes para realizar la limpieza”, explicó Nicolás Chaz, gerente general de Reparados, distribuidora de maquinaria de limpieza.
Limpieza programada y sin intervención
Otra de las diferencias clave con las máquinas convencionales es su autonomía operativa completa.
Los equipos cuentan con estaciones automáticas -conocidas como docks- donde realizan tareas de mantenimiento sin intervención humana: recargan batería, reponen agua limpia, dosifican productos químicos y descargan el agua utilizada.
Esto permite programar jornadas completas de trabajo. El robot puede limpiar un área determinada, trasladarse a otra zona y continuar con la tarea según el cronograma establecido.
Además, toda la operación se puede monitorear desde una plataforma en la nube que permite ver en tiempo real datos como:
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porcentaje de superficie limpiada
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rutas realizadas
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rendimiento operativo
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diagnósticos o posibles fallas
Dos modelos para distintos tamaños de espacios
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El primero es el Skywalker 50, pensado para espacios medianos como oficinas, hospitales o centros comerciales pequeños. Tiene capacidad para limpiar hasta 1.200 metros cuadrados por hora.
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El segundo es el Titan 810, orientado a entornos industriales o grandes superficies. Con tanques de 150 litros de agua limpia y 190 litros de agua sucia, puede limpiar más de 2.800 metros cuadrados por hora. En aproximadamente cuatro horas puede cubrir una superficie equivalente a una manzana urbana.
Ambos funcionan con baterías de litio de carga rápida -entre una y dos horas- que ofrecen mayor autonomía que las tecnologías tradicionales.
Los robots consumen entre 85% y 90% menos energía que las máquinas convencionales y reducen más del 60% del consumo de agua, ya que mantienen una velocidad constante y liberan solo la cantidad necesaria de líquido durante el lavado.
Tecnología con estándares internacionales
Los equipos incorporados al mercado argentino cuentan con certificación CE de la Unión Europea y validaciones del organismo suizo SGS, que evalúa estándares vinculados a seguridad, salud y calidad tecnológica.