Llegó Treggo, el modelo Uber pero para mensajerías (entrega de paquetes… ¡una hora!)

Ya tiene 150 mensajeros adheridos en Buenos Aires y los primeros 15 en Córdoba. Pero el negocio recién empieza. Treggo se propone como una solución de entregas tanto para empresas y particulares. Cuánto cuesta y cómo funciona.

Treggo funciona tanto como una aplicación móvil como desde una plataforma web.
Las entregas son en mano…
Y se certifican con una firma en el dispositivo del cadete.
Treggo ya está realizando algunas pruebas para usar drones en determinados pedidos (pero aún hay un vacío legal).
Trego: Guido Holzstein, Nicolas Torchio y Matías Lonardi.

Si entendés cómo funciona Uber, entendés como funciona Treggo: de un lado, gente que ofrece sus servicios a la empresa (motoqueros, cadetes en bici y hasta propietarios de autos para envíos grandes); del otro, gente y empresas que necesita enviar cosas de un punto a otro. En el medio, el que organiza todo y cobra comisiones es Treggo, la empresa argentina que mira modelos similares como los de Loggi o Rápido en Brasil y hasta el mismo Uber Rush en Nueva York.

Los usuarios finales puede descargar una aplicación a sus teléfonos y los corporativos -también- usar la versión web. Logueados (vía Facebook, Google o cuenta propia), se establece origen y destino y el sistema cotiza el envío. Si la decisión es tomarlo, se puede hacer un seguimiento en tiempo real (tanto el emisor del paquete como el receptor) y todo terminar con una firma digital que cierra la entrega.

¿El costo? Una base de $ 115 (hasta 9 kilómetros) y $ 12 adicional por kilómetro extra de trayecto. También hay recargos por envíos nocturnos o en días feriados.

“En Córdoba ya tenemos los primeros 15 mensajeros adheridos y equilibrando el crecimiento -explica Matías Lonardi, uno de los socios de Treggo-; es esencial que la demanda de servicios se emparente con la oferta de mensajeros para no generar ni pedidos sin cobertura, ni mensajeros sin pedidos”.

Los planes de crecimiento de Treggo continuarán por Rosario, La Plata y Mar del Plata en Argentina y -posiblemente- por Montevideo y Santiago de Chile.

La empresa de envíos urbanos (no hacen delivery de Córdoba a Buenos Aires, por ejemplo), acepta módulos de hasta 6 kilogramos que quepan en un bulto total de 40cm. x 40cm. x 40 cm. Para envíos mayores, se puede recurrir a un automóvil. Y para envíos de valor, contratar un seguro adicional ante alguna contingencia.

Activos desde septiembre del año pasado, Treggo está creciendo a un ritmo del 30% mes a mes y ya realiza 1.500 envíos mensuales.

En el camino de escalar volúmen y llegar a nuevos mercados, tienen previsto una ronda de capitalización de US$ 350.000 para marzo próximo. Modelos de negocio similar en la región ya han “levantado” fondos por más de US$ 20 millones.

Rapiboy se enfoca sólo en delivery de comidas
Aunque los presentamos en sociedad hace pocas semanas, los emprendedores de Rapidboy (ver nota aquí) informaron que se enfocaran solamente en los envíos de alimentos, desactivando su unidad de negocios de paquetería corporativa e e-commerce de non-food.

Una buena noticia adicional para Treggo.

¡Qué pasó! Las casas de zona sur (de Córdoba) ya valen casi el doble que en zona norte en m2 (US$ 921 vs US$ 596, respectivamente)

Si sentís que comprar una casa en Córdoba está cada vez más difícil, no es percepción: los precios siguen subiendo y la brecha entre zonas se agranda. El último relevamiento del mercado inmobiliario en la ciudad (elaborado por la Universidad de San Andrés junto a Mercado Libre) confirma una tendencia clara: la zona sur se consolida como la más caliente del mapa y empieza a despegar fuerte del resto.

“Tomo vino con Sprite”: Messi habla y las marcas no la dejan pasar (los posteos de Sprite y Toro)

(Por Luciano Aimar) Lionel Messi fue entrevistado por Nico Occhiato y Diego Leuco en Luzu TV y dejó títulos imperdibles. Entre ellos, cuando fue consultado por la bebida que prefería tomar, el 10 no dudó y dijo: "tomo vino con Sprite, para que pegue más". En nota completa, los detalles de cómo las marcas aprovecharon estas palabras, sin mencionar al capitán, para no tener inconvenientes comerciales y legales.