Lo tuyo, lo mío y lo nuestro: cómo funcionan las “Cuentas Compartidas” en NaranjaX

La nueva Cuenta Compartida permite que hasta 10 personas administren un mismo saldo, con CBU y alias propios, pagos, ahorro y rendimientos diarios. La fintech busca llevar a la vida cotidiana una herramienta que hasta ahora los usuarios resolvían con chats, transferencias y cuentas personales.

La fintech lanzó Cuenta Compartida, una nueva herramienta diseñada para que parejas, familias, amigos o compañeros de vivienda puedan administrar dinero en conjunto sin tener que mezclarlo con sus cuentas personales.

La propuesta permite crear un saldo común para grupos de hasta 10 personas, con un CBU y alias propios. Así, todos los integrantes pueden ver los movimientos, aportar dinero, pagar servicios, hacer compras con QR o transferencias y organizar objetivos de ahorro desde un mismo lugar.

La idea surge de un dato que la compañía encontró en su medición de Bienestar Financiero: 5 de cada 10 clientes de Naranja X ayudan económicamente a personas cercanas o comparten gastos ocasionales con ellas. A su vez, el 82% vive con otras personas y, entre quienes conviven, 7 de cada 10 utilizaron el celular para organizar los gastos del hogar.

En otras palabras: el dinero ya se administra en grupo, pero las herramientas financieras siguen estando pensadas principalmente para individuos.

Un pozo común, pero digital

La nueva cuenta busca cambiar esa lógica. Cada grupo puede tener un saldo independiente de las cuentas personales de sus integrantes, de modo que el dinero destinado a la casa, un viaje, una salida o cualquier otro objetivo común quede separado de las finanzas individuales.

“Argentina tiene más de 16 millones de hogares, de los cuales 3 cada 4 están integrados por más de una persona. Pensar en facilitarles la gestión compartida del dinero a todos ellos era inevitable”, explica Victoria Minassian, Chief Product Officer de Naranja X.

El sistema también incorpora herramientas para ordenar ese dinero. Dentro de la cuenta se pueden crear “Frascos”, destinados a separar fondos para metas grupales o gastos futuros, mientras que el saldo acumulado genera rendimientos diarios.

La aplicación suma además un módulo para asignar y seguir tareas vinculadas a la economía cotidiana: desde una factura próxima a vencer hasta una compra pendiente. La intención es que el grupo no solamente tenga el dinero en un mismo lugar, sino también la información necesaria para saber quién tiene que hacer qué.

Y hay otro cambio relevante: todos los integrantes pueden visualizar los movimientos del fondo común y de los frascos compartidos.

Del chat de WhatsApp a la cuenta del grupo

El desarrollo apunta, en definitiva, a eliminar una serie de pequeños pasos que hoy recaen sobre una persona del grupo: pagar, avisar, pedir transferencias, recordar quién falta y volver a revisar si todos cumplieron.

“Compartir gastos es parte de la vida cotidiana: las cuentas de la casa, una escapada, el almuerzo del domingo. Pero la forma de resolverlo no cambió en años”, sostiene Minassian. Para la ejecutiva, el desafío consiste en devolverles a los usuarios parte del tiempo que hoy destinan a organizar esas finanzas.

La Cuenta Compartida se crea desde la aplicación de Naranja X. Un usuario genera el grupo, le asigna un nombre e invita a sus contactos; cuando el fondo común deja de ser necesario, también puede eliminarse.

La herramienta estará disponible de manera progresiva para los clientes de la compañía, que ya cuenta con casi 10 millones de usuarios en Argentina.