Hoy por hoy hay varias propuestas de festivales de música en Argentina —Quilmes Rock, Creamfields, Primavera Sound, entre otras—, pero Cosquín Rock y Lollapalooza siguen siendo los dos grandes.
Los precios de las entradas
Y aunque la brecha entre los precios de las entradas ya era grande, incluso se acentúa aún más con la promoción 20% off que sacó Lollapalooza. Un descuento que seguramente responde a que la venta está más floja de lo esperado.

Todas las opciones de entradas tienen cuotas sin interés: Lollapalooza exclusiva para clientes Santander y Cosquín Rock con exclusividad de BBVA.
Parte de esa diferencia se explica por la estructura de cada empresa: Lollapalooza Argentina lo produce DF Entertainment, la empresa de Diego Finkelstein, que en los últimos años le vendió el 51% a Live Nation, la multinacional estadounidense que además es dueña de la mayoría de Dale Play, la compañía de Federico Lauría. Esa escala global —y el poder de negociación con marcas y artistas que viene con ella— es parte de la explicación de por qué el festival de San Isidro puede ofrecer un día más de música y un precio más bajo.
Detrás de Cosquín Rock está En Vivo Producciones, la empresa de José Palazzo, el es quien negocia con los artistas y arma la grilla —él mismo dice que "el 90% del lineup está en mi cabeza"—, mientras que Marcelo "Chueco" Oliva maneja la parte comercial: sponsors, marcas y todo lo que se monta en el predio.
Lo que cambia si vas VIP
En Cosquín Rock, la entrada Fanático (VIP) incluye un área gastronómica de cortesía y vista privilegiada de los escenario.
En Lollapalooza, hay dos tipos de entradas preferenciales: el Plus/Rino da acceso a un sector exclusivo con espacio de relax, wifi, baños preferenciales, pantallas gigantes con la transmisión del festival, estaciones para cargar el celular, guardarropa, puestos de hidratación exclusivos y zona de juegos al aire libre.
El Lolla Lounge, un escalón más arriba, suma a todo eso una zona con vista preferencial lateral a los escenarios principales, estación de "look" y servicio de concierge.
Sponsors: quién banca la fiesta
En Lollapalooza las marcas se pelean el espacio (literalmente por los m2), y trabajan con jugadores grandes como: Coca-Cola casi siempre presente, alguna cervecera —ya sea Budweiser o, en los últimos años, Corona—, y McDonald's, que se repitió en las últimas ediciones. También aparece siempre alguna marca de belleza, como Natura o Sedal, además de otros rubros que van variando: financieras como Santander, automotrices como Citroën, y moda con nombres como Fila, Benetton o Unicenter.
La transmisión del festival suele estar a cargo de Personal Flow. En síntesis, Lollapalooza maneja un abanico de rubros que va de la tecnología a la moda. Los stands más grandes, llegan a tener hasta dos horas de fila para participar de sus activaciones, con juegos, premios y productos de regalo de la marca.
Cosquín Rock, tiene una base de sponsors mucho más chica y con menor participación dentro del predio: Disney+ —a cargo de la transmisión—, Quilmes, BBVA, Johnnie Walker, Red Bull, Universidad Católica de Córdoba, Cadena 3 y Billboard.
Ese despliegue de sponsors de Lollapalooza es plata que no sale del bolsillo del público y ayuda a que el festival pueda ofrecer un precio de entrada más bajo. Cosquín Rock, con una base de marcas más chica y menos diversa, no tiene el mismo financiamiento, y esa diferencia también empuja en contra: el costo de armar el festival recae más sobre el precio de la entrada.
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Roberto Pagani :
Cosquin cuarteto dira... un ascooooooooooooo