World Padel Tour en Carlos Paz: nada que envidiarle a un ATP (30 sponsors, 70 parejas y $ 4 M. invertidos)

No es raqueta, es pala. No es cancha, es pista. No es paddle, es pádel. El deporte que encontró su declive en Argentina cerca de 2001-2002 volvió con todo a Villa Carlos Paz con 70 parejas en el World Padel Tour.
El polideportivo municipal es el escenario ideal para compartir cinco días a puro deporte. Instalaron una pista con paredes de cristal para apreciar el juego y cuatro tribunas con capacidad para 3.000 personas a la vera del lago San Roque. Los organizadores estiman que la organización de este encuentro supuso una inversión de $ 4.000.000. Es la experiencia más cercana que se puede vivir en Córdoba a un circo de ATP.
Durante la primera jornada las tribunas estuvieron ocupadas en un 40% pero estiman que para el sábado y domingo la convocatoria de fin de semana se sentirá. El costo de las entradas varía en el nivel de concurrencia del espectador: quien desea ir una jornada paga $ 200 y el que prefiere ver a las mejores 70 parejas del mundo jugando padel puede conseguir un abono libre de $ 1.000.
No sólo es un show de jugadores de los más talentosos como Juan Martín Díaz Martínez (español) y Fernando Belasteguin (argentino); las marcas también tienen su espacio sumando más de 30 empresas y organizaciones que apoyan a este deporte.
(¿Sabías que el legendario Roby Gattiker jugó la qualy?  Cómo le fue en nota completa).

En efecto, el legendario exnúmero uno Roby Gattiker volvió al circuito profesional y junto a Ramiro Nanni quedaron el fase previa al cuadro principal.
Cristian Gutierrez Albizu junto a Matias Diaz Sangiorgio the Warrior pasan a Cuartos de Final del Villa Carlos Paz International Open World Padel Tour AJPP
Agustin Gomez Silingo con Federico Quiles también clasifican para los cuartos de final.
La cancha montada a la vera del Lago San Roque en Córdoba .

Para el Día de los Enamorados seguro regalas un Bon o Bon, pero ¿sabés cómo nació el producto estrella de Arcor?

(Por Jazmín Sanchez) Bon o Bon fue pensado como una respuesta industrial a un bombón ya consolidado en Brasil: Serenata de Amor. Inspirado en ese formato, pero adaptado a la escala, las materias primas y la lógica productiva argentina. El Bon o Bon logró multiplicar variantes, bajar costos y convertirse en un ícono regional que hoy compite de igual a igual —y a menor precio— en la góndola brasileña.