¡Se agrandó la familia! De la mano de uno de los productos más exitosos de Rapanui nace Franuí Pink

Este invierno, mientras Bariloche se cubría de nieve, nacía un nuevo protagonista, convirtiéndose en una excusa más para visitar este icónico lugar: el Franuí Pink (una fusión de chocolate y fruta, con un toque naturalmente rosa). Y a pocos días de su lanzamiento, los locales de Rapanui ubicados en la ciudad rionegrina, se convirtieron en parada obligada para los visitantes, que no dudan en hacer largas filas atraídos por el rosa.

El distintivo tono rosa del Franuí Pink es resultado de un meticuloso y novedoso proceso de elaboración que combina frambuesas, chocolate blanco y polvo de frambuesas fusionado con manteca de cacao.

"La magia de Franuí Pink no solo radica en su exquisito sabor, sino también en su atractivo estético y en el encanto que transmite. Esta nueva creación refleja el compromiso de Franui con la calidad y la innovación", afirma Leticia Fenoglio, CEO & co-founder de Franui y Rapanui.

Franuí Pink, desde su lanzamiento ganó rápidamente popularidad en redes sociales, impulsado por los fanáticos de Franuí (Franatics). Y por el momento, este novedoso producto se puede encontrar únicamente en Bariloche, convirtiéndolo en un objeto de deseo y exclusivo para algunos afortunados. 

La marca planea llegar con el nuevo producto a Buenos Aires y Córdoba, e incluso a otros países donde se comercializa Franuí, pero aún no hay fechas.

"Nuestros clientes nos pedían una versión con chocolate blanco, así que decidimos ir un paso más allá", comenta Leticia Fenoglio, CEO & co founder de Franui y Rapanui. "Combinamos tecnología y diseño para crear una presentación innovadora que realza el sabor de la frambuesa, continuando con nuestra tradición de sorprender y deleitar", agrega.

Con una inversión de US$ 10 millones, la Siglo 21 anuncia su nuevo campus en Río Cuarto (2 edificios y 1 auditorio para más de 5.000 alumnos)

(Por Rocío Vexenat) La Universidad Siglo 21 confirmó lo que en Río Cuarto ya empezaba a sonar como rumor fuerte: tendrá un campus propio en la ciudad. Y no será un anexo ni un edificio más. Será un “pueblo académico peatonal” de nueve hectáreas, con auditorio circular, edificio de aulas icónico y un masterplan que promete crecer durante décadas.