Vuelven Agulla & Baccetti, vuelve "La llama que llama" (traen una colección de 10.100 NFT a unos US$ 250 c/u)

Los ex niños terribles de la publicidad argentina vuelven a unirse en un proyecto: Llamma Politically Incorrect Club (o La Llama PIC). ¿Qué venden? Una colección de 10.100 artes "que generan comunidades a través de un humor políticamente incorrecto".

La llama que llama, el regreso. Ahora son 10.100 NFT
El gordo Agulla y Carlitos Baccetti, juntos en un nuevo proyecto.

Ramiro Agulla, Carlos Baccetti, Patricio Fuks, Ignacio Figueras y Carlos Gareis lanzaron una colección de arte en el mundo de las NFTs o token no fungible "que busca revolucionar la economía", explican desde La Llama PIC.

La colección de la Llama P.I.C. cuenta con 10.100 llamas únicas, "obras de arte sólidas, lindas, divertidas, geniales y sarcásticas, y estas se dividirán en distintas categorías estándar, premium, ultra premium, raras, ultra raras y únicas, siendo estas últimas las de mayor valor", dicen.

¿Cómo adquirir una Llama P.I.C?
Para adquirir un NFT de La Llama PIC, estos se lanzará a través de la página web de la WhiteList. Después, cada persona podrá obtenerlo en el Secondary Market de OpenSea. La compra inicial será de forma incógnita ya que los propietarios no podrán revelar qué NFT les tocó hasta 48hs después. Los propietarios tendrán acceso a este arte único a través de la Blockchain de Ethereum. El costo de cada NFT irá desde 0.08 ETH para los usuarios de la WhiteList, y 0.1 ETH en la venta pública.

A valor del fin de semana, 0.08 ETH equivale a unos US$ 223 y 0.1 ETH a US$ 280.
 

El equipo de Grupo Calypso

La desarrollista acaba de sellar el inicio de una nueva etapa con la inauguración de sus flamantes oficinas sobre Sol de Mayo al 1.300, en el mismo lugar donde está emplazado Egeo, uno de sus proyectos emblema.

¿Dormir en una estación de servicio? La apuesta de Construcciones Flash: módulos de $ 12.000.000 y con recupero estimado en siete meses

(Por Juliana Pino) La empresa misionera Construcciones Flash desarrolló módulos de descanso que se reservan desde una app, se alquilan por hora y buscan convertir espacios ociosos de las estaciones de servicio en una nueva fuente de ingresos. Cada unidad cuesta $ 12 millones y el modelo ya apunta a expandirse a Córdoba, Buenos Aires y Neuquén.