De un local en Córdoba a una marca con sello propio: Panicafé cumple una década (ya tiene 6 franquicias en Córdoba y 3 en EE.UU.)

Diez años después de abrir su primer local, Panicafé se consolidó como una de las cadenas de cafeterías de origen cordobés con mayor crecimiento del último tiempo. La marca nació con una premisa: no ser solo una cafetería, sino construir una identidad propia alrededor de lo artesanal. Hoy la sostiene con seis franquicias en la ciudad y el Gran Córdoba, un Mercatino propio y, como dato curioso que pocos cordobeses conocen, tres locales en Texas, Estados Unidos.

Diez años, seis franquicias y una fábrica propia

Panicafé cuenta hoy con seis franquicias en Córdoba y el Gran Córdoba (Cañada, Buen Pastor, General Paz, Jardín, Villa Allende y Neper), además de su casa matriz y fábrica en Cerro de las Rosas, donde se elabora a diario buena parte de lo que después llega a las mesas de cada local. 

Desde el día uno, la apuesta estuvo puesta en la calidad de los productos, la innovación permanente y una propuesta gastronómica que combina cafetería, panadería, pastelería, heladería y cocina, todo elaborado bajo el mismo sello artesanal.

Alejandro Cardozo y Sergio Conde, socios de la marca Panicafé

Un dato de color que pocos cordobeses tienen presente: ese crecimiento también cruzó fronteras. Desde 2025, Panicafé opera con tres franquicia en el norte de Houston, Texas (en Spring, The Woodlands y Montgomery, el más reciente, dentro del complejo Pine Market), replicando ahí el mismo concepto de panadería de masa madre y café de especialidad con el que nació la marca en Córdoba.

El Mercatino, la otra apuesta del año

Este año, además de la expansión internacional, Panicafé sumó un desafío puertas adentro: el lanzamiento del Mercatino Panicafé en su casa matriz. Un espacio pensado para que los clientes puedan llevarse a sus casas la misma experiencia que viven en el local. 

En el Mercatino conviven panes de masa madre, café, miel, mermeladas, dulce de leche y ghee, todos elaborados bajo la misma filosofía artesanal que identifica a la marca desde el día uno. Además de productos congelados, y hasta máquinas de café. 

La propuesta gastronómica completa (cafetería, panadería, pastelería, heladería y cocina) es, según la empresa, lo que sostuvo el crecimiento sin resignar la identidad original.

La voz de la marca

"Cumplir diez años nos llena de orgullo, pero sobre todo nos impulsa a seguir creciendo. Tenemos nuevos desafíos, nuevos horizontes y la misma pasión con la que empezamos. Queremos continuar desarrollando una marca que siga innovando, que genere experiencias y que acompañe a nuestros clientes en cada momento importante de sus vidas", sintetizó Alejandro Cardozo, director general de Panicafé.

Tras estos primeros 10 años de crecimiento, uno de los objetivos para la próxima etapa es consolidar la marca y seguir sumando franquiciados: hoy el valor base de una franquicia ronda los US$ 50.000. En la empresa se muestran orgullosos de lo recorrido en Córdoba, donde solo por las seis franquicias de la ciudad circulan, en promedio, 50.000 personas por mes. "Es como llenar un Kempes todos los meses", graficó José Topalian, tercer socio de Panicafé.

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