Radiografía de los marcianos: quiénes son los que no van a ver ni un partido del Mundial (más mujeres sí, pero…)

En un país donde el fútbol suele ser catalogado como la única religión sin ateos, hay un 16% de la población que ha decidido colgar el lazo de la pasión popular. Para el imaginario futbolero argentino, este grupo bien podría venir de otro planeta. Son los "marcianos" del próximo Mundial: personas que aseguran que no van a mirar ni un solo partido.

¿Quiénes son? ¿Qué los aleja de las pantallas cuando el resto del país se paraliza? La última encuesta de Delfos le sacó una radiografía a este particular segmento y los resultados derriban varios mitos, corriendo el eje de la discusión del género hacia las tensiones de la vida moderna.

Las variables clave: Juventud y Educación

Si bien las cifras muestran que este grupo está compuesto en su mayoría por mujeres (52%) y por residentes del Gran Buenos Aires (23%), estos números no sorprenden, ya que reflejan casi de manera exacta la distribución demográfica natural de la población argentina.

El verdadero rasgo diferencial —el que define la identidad de este "16% marciano"— aparece al cruzar dos variables específicas: la edad y el nivel de estudios.

Adultos jóvenes: El 60% de los que le darán la espalda al Mundial pertenece a este segmento.
Estudios altos: El 54% cuenta con un nivel educativo superior.

Ambas proporciones superan con creces el peso que estos dos segmentos tienen en la población general. No se trata, entonces, de un desinterés apático o de una cuestión puramente etaria de la tercera edad; estamos hablando de los sectores más formados y dinámicos de la sociedad.

El fin del mito de género: dinámicas de una vida al límite

Históricamente, el desinterés por el fútbol se le adjudicaba casi por defecto a las mujeres. Sin embargo, los datos de Delfos obligan a poner en tensión el peso real del género a la hora de analizar el consumo deportivo. La explicación no está en el sexo, sino en el reloj.

Quienes deciden restarle horas al Mundial son las personas que se encuentran en su plena edad de consolidación profesional, reproductiva y de cuidados. Las responsabilidades de la vida adulta —las exigencias de crecer en una carrera, el mantenimiento del hogar y la crianza— pesan mucho más en la balanza que el fixture del torneo.

El sistema productivo y el margen para el goce

Más allá de la anécdota mundialista, este informe abre una pregunta incómoda sobre la sociedad actual. Invita a poner la lupa sobre el escaso margen que el sistema productivo le está dejando a sus engranajes más calificados para el esparcimiento, los vínculos y el disfrute.

Cuando los ciudadanos más formados y en su etapa más activa deciden bajarse del evento cultural y de entretenimiento más grande del planeta, queda a la vista un síntoma de la época: la falta de tiempo crónica. En la era de la productividad total, hasta el Mundial se ha convertido en un lujo que algunos, por diseño del propio sistema, simplemente no se pueden permitir.

Quién es Pupina Plomer, la historiadora cordobesa que pasó de dar charlas con memes a llenar teatros con stand-up histórico

(Por Rocío Vexenat) Es historiadora cordobesa y hoy vive de la divulgación a tiempo completo desde 2022. Empezó dando una charla sobre cómo enseñar con memes, la vio alguien de Filonews y ahí arrancó su carrera en YouTube. Hoy su proyecto académico, la tiene girando el país con su show “Depende, el pasado no es el problema”, trabajando con marcas varias, y con un especial de Halloween en octubre por Córdoba, Rosario, Buenos Aires, La Plata y Montevideo.