La Comuna de Villa La Bolsa construye las bajadas al río con ecoladrillos de botellas PET

(Por Ludmila Asis) La comuna puso en movimiento varias aristas de la Economía Circular y una de ellas es la reutilización del plástico que aporta la comunidad. Esta disposición mejora la accesibilidad en las sendas turísticas y al mismo tiempo cuida el Medioambiente.

Los ecoladrillos son elementos fabricados con botellas plásticas rellenas con diferentes plásticos limpios y son una solución simple y de bajo costo, que convierte desechos plásticos muy contaminantes, en materiales de construcción local, ecológicos, de bajo costo y alta calidad. 

 

La jefa comunal Verónica Diedrich cuenta que "se coloca la primera capa con las botellas plásticas que nos entrega la gente los días miércoles, luego se le hace un enrejado y arriba va el cemento. En algunas zonas estamos dejando la estructura con escalones tal cual estaba y solo los mejoramos, y en otros, hacemos rampas de mayor accesibilidad".

 

De esta manera, los desperdicios en Villa La Bolsa se transforman en materia prima para construir nuevos elementos u obras. 

 

La obra comunal con ecobotellas constituye la tercera aplicando el reciclado. Cabe recordar el proyecto con mosaicos Blangino hechos con vidrio que se usarán para el nuevo piso del SUM del Polideportivo y la ampliación del galpón de maestranza con bloques PET realizados gracias al prensado y ensamble de las botellas plásticas que se hace en la Planta de Reciclado Comunal

 

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.