¿En las sierras te "arrancan la cabeza"? (veranear en Córdoba puede ser más caro que en Brasil y Europa)

Aunque para turistear afuera hay que llevar dólares o euros, en muchos casos pasar unas lindas vacaciones en los valles serranos de Córdoba cuesta tanto o más que en Brasil y casi lo mismo que en la Costa Azul europea. ¿Difícil de creer? Con la ayuda de amigos que pasaron sus vacaciones en las playas del país carioca y en Europa te mostramos que los turistas que se quejan de los precios de Córdoba tienen razón. Al menos en estos casos:
Una caipiroska o un fernet con cola en las cálidas playas de Guarda Do Embaú (al sur del Brasil) cuesta R$ 8, un peso menos que los $ 18 que te cobran en un parador de Villa Carlos Paz. En la misma playa, un plato de rabas fritas (para dos personas) se consigue por R$ 14, mientras en Villa General Belgrano hay que desembolsar el doble (cada plato cuesta $ 29). Y si lo querés acompañar con una gaseosa o cerveza, tenés que agregar unos R$ 3 más; en Córdoba te cuesta no menos de $ 7. Si, en cambio, preferís un tostado en Brasil con R$ 3,5 (menos de $ 8) lo conseguís; en Córdoba tenés que hablar de no menos de $ 12.
Pero vayamos más lejos. Tomar una cerveza (en lata) en la Costa Azul cuesta 3 euros, sólo $ 3 más que en un bar en Villa Belgrano ($ 13 la botellita). En el mismo Valle de Calamuchita, un lomito con una cerveza se te va a $ 46, cuando en Europa comés una baguette con una gaseosa o cerveza por 9 euros (unos $ 48). En alojamiento la cosa es similar: alquilar una cabaña en las sierras de Córdoba puede costar tranquilamente $ 300 para dos personas por día, casi lo mismo que un hotel tres estrellas con desayuno en París (65 euros la habitación doble).

Con una inversión de US$ 10 millones, la Siglo 21 anuncia su nuevo campus en Río Cuarto (2 edificios y 1 auditorio para más de 5.000 alumnos)

(Por Rocío Vexenat) La Universidad Siglo 21 confirmó lo que en Río Cuarto ya empezaba a sonar como rumor fuerte: tendrá un campus propio en la ciudad. Y no será un anexo ni un edificio más. Será un “pueblo académico peatonal” de nueve hectáreas, con auditorio circular, edificio de aulas icónico y un masterplan que promete crecer durante décadas.