Una de cal: los precios de la construcción se fueron a la m… (Índice Construya + 12%)

Con cada devaluación, (la de Kichi de hace dos años o la de Prat-Gay de hace 20 días) la cuestión resurge: ¿por qué los precios de insumos para la construcción suben despiadamente? ¿Por qué sube el cemento si se saca de nuestras montañas y poco tiene de importado?, por poner un ejemplo. Lo cierto es que otra vez ocurrió: según el Índice Construya (IC), en diciembre los precios de los insumos subieron 11,9% respecto a diciembre de 2014.


 

En tanto, durante 2015 el Índice Construya acumuló un ascenso de 8,1% en comparación con el año anterior. Y al comparar con noviembre, los volúmenes despachados en diciembre de 2015 registraron un descenso de 2,7% desestacionalizado.

El IC mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los productos para la construcción que fabrican las empresas líderes que conforman el Grupo Construya (ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua).
 

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

¿Y si el maíz prende en la Patagonia? Ensayan con rindes de hasta 10.000 kg/ha y abren el debate sobre su viabilidad productiva (clave: agua e infraestructura)

(Por Juliana Pino) La posibilidad de producir maíz en la Patagonia, una región históricamente fuera del mapa agrícola para este cultivo, empieza a dejar de ser una rareza técnica para convertirse en una pregunta concreta de negocio. Los primeros ensayos muestran que, con genética adecuada, el cultivo puede adaptarse. Pero… ¿alcanza con que “ande”?