A $ 40.000 por mes, cada vez menos marcas pueden bancar un alquiler "top".

Una situación nueva -o no tan nueva- está pasando en Córdoba. Los locales mejor ubicados se han vuelto inaccesibles para la mayoría de las marcas, quedando reservados únicamente para unas pocas capaces de costear el alquiler. Dos ejemplos grafican lo que está sucediendo. Por el local -de 500 m2- que ocupaba Armani frente al Patio Olmos piden $ 25.000 mensuales y hace tiempo que no logra encontrar un nuevo inquilino. Tampoco será fácil alquilar el lugar que acaba de dejar Creambury (ex La Fenice) sobre la Av. Hipólito Yirigoyen: quieren $ 40.000 y ese sería el motivo por el cual la cadena de heladerías decidió abandonar el lugar a menos de un año de instalarse. “Para que un negocio sea rentable el alquiler del local no debe superar el 15% de los costos fijos, de lo contrario se hace muy difícil”, explican los comerciantes. (Si conocés más ejemplos, contalos en Comentar).

El equipo de Grupo Calypso

La desarrollista acaba de sellar el inicio de una nueva etapa con la inauguración de sus flamantes oficinas sobre Sol de Mayo al 1.300, en el mismo lugar donde está emplazado Egeo, uno de sus proyectos emblema.

¿Dormir en una estación de servicio? La apuesta de Construcciones Flash: módulos de $ 12.000.000 y con recupero estimado en siete meses

(Por Juliana Pino) La empresa misionera Construcciones Flash desarrolló módulos de descanso que se reservan desde una app, se alquilan por hora y buscan convertir espacios ociosos de las estaciones de servicio en una nueva fuente de ingresos. Cada unidad cuesta $ 12 millones y el modelo ya apunta a expandirse a Córdoba, Buenos Aires y Neuquén.