En defensa del consumidor cordobés (dos ejemplos)

Eduardo Flores: “Íñigo: niego totalmente que el cordobés no quiera o pueda gastar en pilchas de marca (hombre o mujer). Todo lo contrario: le encanta vestirse bien y a gusto. Y para ello no hay nada mejor que la ropa de marca. El problema es el precio. Y con esto no quiero decir que el/la cordobés/a sea mísero o rata como dicen algunos. Todo lo contrario, disfruta de gastar su dinero en ropa, calzado, etc., sólo que el cordobés es un ser claramente pensante y racional. Jamás pagará por algo lo que no vale (cueste lo que cueste). Y ello lo percibimos cuando viajamos: fuera de Córdoba la cosa (el precio) es bien distinto por el mismo producto. Y te doy dos ejemplos reales que tuve oportunidad de verificar, uno en Bs. As. y otro en el exterior. En Bs. As., el año pasado en el outlet de Dior/Rochas de calle Lafinur al 3000 compré un saco Rochas de pana a $ 500; cuando volví, en el Córdoba Shopping, el mismo costaba $ 2.300. Y recientemente, llegado del exterior pasé por Panamá y compré calzado (lease botines, zapatos de vestir de cuero e informal -Lacoste-) por US$ 25 / 35 el par. Resumiendo, al cordobés le gusta pagar por la pilcha lo que vale. No más. Saludos a todos”.

Por qué fracasan tantas marcas en Córdoba, nota y debate, aquí.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.