Una nueva: se viene el motor naftero-gasolero (dos en uno)

Aunque estamos acostumbrados a que nada puede sorprendernos, la idea de un motor que funciona a nafta y diesel genera cierto escepticismo. ¿De qué se trata?

Chrysler Minivan

A pesar que a un ritmo más lento que lo que el globo terráqueo necesita, la industria automotriz está cambiando, haciéndose más ecológica. Hasta Estados Unidos, paradigma del derroche de combustible, ha modificado sus preferencias, y mira con cierto cariño motorizaciones 4 cilindros y diesel, algo impensado hace algunos años.

Motores de baja cilindrada y gran potencia específica (potencia versus cilindrada), tecnología híbrida, Stop&Start, cubiertas de bajo rozamiento, aerodinamias muy trabajadas, masificación del uso del turbocompresor, biocombustibles, etc., son todos caminos tendientes a cuidar un poco nuestro maltrecho planeta.

Pero el camino que parece haber tomado Chrysler, francamente, sorprende.
En conjunto con el Departamento de Energía de Estados Unidos, está trabajando sobre un motor que funciona con ambos combustibles, algo verdaderamente novedoso.
Sabiendo que ambos tienen propiedades diferentes, con relaciones de compresión muy distintas, uno puede imaginar lo complejo del desarrollo.
A partir del motor 2.4 de la Town & Country (versión lujosa de la Dodge Caravan que conocemos), Chrysler está trabajando en una adaptación para el uso indistinto de nafta y diesel.
Desde ya, el motor en cuestión tiene dos inyectores, uno para cada combustible, con distintas presiones, dos tanques de combustible, obviamente, y la estadounidense declara un consumo final 25% menor a un motor equivalente naftero.

Cuesta darle gran crédito al proyecto, teniendo en cuenta los avances en la tecnología híbrida, consiguiendo también bajos consumos, pero habrá que esperar a 2013 para evaluar resultados.

Cherry Season inauguró su “casa matriz” en Cerro de las Rosas (el plan 2026: 2 aperturas en Nueva Córdoba y el sueño de la expansión internacional)

(Por Rocío Vexenat) Donde todo empezó, ahora todo se transforma: Cherry Season reabrió oficialmente las puertas de su emblemático local en el Cerro de las Rosas (ex Es Tostadores) con una apuesta que supera la gastronomía: 350 m2 dedicados al café de especialidad, tostadero propio y una mirada puesta en el mercado global. ¿Los nuevos locales? Tienen fecha de inauguración en junio y julio para consolidar un invierno a puro café.